La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no ha contado hasta ahora con la voluntad política del gobierno de Estados Unidos para comenzar la etapa de cierre, afirmó Moisés Kalach, coordinador del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales (CCENI).

El CCENI forma parte del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y representa al sector privado en las negociaciones de comercio exterior de México.

Kalach argumentó que Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, ha transitado de una posición dura a una más flexible considerando sólo sus posiciones públicas; pero se ha mantenido intransigente en las mesas de negociaciones privadas, sin cambiar su posición en los temas más controvertidos.

“En el TLCAN la dimensión política es: el embajador Lighthizer se para y dice: ‘Sí, ya estamos cercanos y queremos arreglar, pero quiero quitar estas cosas y si no las aceptas, no hay trato’. Eso no es tener mucha voluntad política”, cuestionó Kalach.

El 29 de enero, Lighthizer declaró que percibía avances en la renegociación del TLCAN, pero pidió más concesiones a México y Canadá. Este martes, abundó: “Estamos logrando avances reales, particularmente en lo que respecta a México”.

Estados Unidos propuso que los automóviles importados por Estados Unidos desde México y Canadá tengan 50% de contenido estadounidense y 85% de contenido de los tres países, además de que se obligue al rastreo del origen de 100% de las piezas.

También ha pedido una cláusula sunset (vigencia limitada), con una evaluación y muerte súbita del TLCAN, si no se aprueba por los países integrantes cada cinco años, así como una reestructura completa del sistema de solución de controversias del TLCAN.

“Hasta el día de hoy en las mesas de negociación no se han movido las posiciones del gobierno estadounidense”, dijo Kalach.

Sin embargo, acotó que se ha dado un mayor respaldo al TLCAN en Estados Unidos desde que se aprobó la reforma fiscal estadounidense, lo mismo por parte de empresarios y legisladores, que de gobernadores y otras partes interesadas.

Mencionó como ejemplos la carta de respaldo de 26 senadores; el posicionamiento del Gobernador de Texas, Greg Abbott, y el mayor activismo de gremios empresariales y congresistas.

En la disyuntiva, describió tres escenarios: el TLCAN se cierra entre marzo y abril; se concluye después de las elecciones federales mexicanas, o queda en etapa “zombi”, prolongando las negociaciones hasta después del proceso electoral de Estados Unidos en noviembre próximo.

En cualquier caso, dijo, si Estados Unidos no flexibiliza sus posiciones, difícilmente los tres países de la región, incluido Canadá, podrán conseguir un cierre.

“Si existe esa voluntad política de Estados Unidos, que estamos comenzando a ver, se tiene que trasladar a las mesas de negociación; hasta el día de hoy no se ha traspasado esa voluntad. Podrán decir lo que sea en la parte pública, lo que sea; pero si no tenemos esa voluntad reflejada en las ganas de resolver los temas en la parte técnica, va a ser muy complejo que lo hagamos”, dijo.

Planteó que otra cuestión paralela estriba en que, si existe esa misma voluntad política, se podrían cerrar entre seis y 10 capítulos, de unos 30 en total, en la próxima ronda que se llevará a cabo en México del 25 de febrero al 5 de marzo.

Calientan séptima ronda

  • Al término de la sexta ronda de renegociación del TLCAN, las tensiones entre Canadá y Estados Unidos se volvieron a manifestar, lo que se hizo evidente con el desdén a la propuesta canadiense de cambiar la metodología de medición de las reglas de origen y el reproche por una propuesta para que Canadá se reservara un peor trato a sus socios del TLCAN si activara un TLC con China.
  • A ese desencuentro, siguieron las declaraciones de un Justin Trudeau más desafiante y la respuesta estadounidense.
  • El viernes 2 de febrero Justin Trudeau declaró que “Canadá está dispuesto a salirse del TLCAN si Estados Unidos le propone un mal acuerdo”, en un tono de advertencia poco usual en su persona hasta ahora en la negociación.
  • El martes 13 de febrero, Robert Lighthizer, representante comercial de EU, declaró que “estamos logrando avances reales, particularmente en lo que respecta a México”, abriendo especulaciones sobre la posibilidad de un acuerdo bilateral.
  • El miércoles 14, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, aludió el tema y afirmó que “México ha sido muy claro: esta renegociación es trilateral, tiene que avanzar trilateralmente y sólo se tendrá sentido cuando logremos un objetivo de ganar-ganar”.

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