Con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), México moderniza su régimen de protección a la propiedad intelectual que le dota de “dientes” para atacar violaciones y permite “reafirmarnos como un país de legalidad”, así como con capacidad creadora de los científicos y los empresarios, con potencial de elevar el crecimiento económico, afirmó Juan Lozano Tovar, director del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI).

La nueva Ley Federal de Protección de propiedad Industrial permite proteger las patentes y las marcas creadas en México, de modo que, si alguien viola una marca o una patente, pueden recurrir al IMPI y se fijará una multa 10 u 11 veces mayor a la anterior, esto que si antes la sanción máxima era de 1.8 millones de pesos, ahora pasa a más de 21 millones de pesos, aseveró.

En entrevista con El Economista, el director del IMPI afirmó que la ley de propiedad industrial no sólo se alinea con los compromisos que hizo México con sus socios comerciales (Estados Unidos y Canadá), sino que la ley se convierte en un instrumento que permite promover el desarrollo económico del país y por ende, tenderá a beneficiar a todos los sectores.

Destacó que el cuidado de las patentes va desde productos agropecuarios, como denominaciones de origen, entre ellas el mezcal, tequila y un sinnúmero de creaciones de México; no sólo de medicamentos, sino ingeniería química o mecánica, o los derechos de autor, que son objetos patentados que se benefician de una ley que “nos puede llevar a tener un servicio más accesible”.

“Los países que más riqueza generan y los que pagan mejores empleos en el mundo, resulta que son aquellos que tienen más marcas y patentes. Y no sólo son los más competitivos, sino lo que tienen los mejores indicadores de bienestar”, sostuvo Lozano Tovar.

El reto del Instituto es estar a la expectativa de creadores y emprendedores de México, así como estar en una ley de vanguardia y llevar hasta sus últimas consecuencias los efectos esa ley; el reto es que México se convierta en un paraíso para la creación y desarrollo de las ideas, así como la tecnología, que es elemento que transforma al mundo.

Cada año se registran 180,000 marcas y 20,000 patentes anuales y estos números crecerán durante meses subsecuentes, confió el directivo.

El director del IMPI recordó que cuando México incursionó en los mercados internacionales, con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), existían instrumentos tecnológicos, que eran modernos, pero actualmente son obsoletos. “Hicimos muchos cambios para digitalizar los servicios y procesos para ser más eficientes y ahora gracias a la ley contamos con un instrumento sencillo, los emprendedores o diseñadores van a tener un IMPI para tener gestiones. Esto se traduce en que habrá más marcas y patentes”, acotó.

Agregó que México cumple con sus compromisos internacionales, tiene un sistema legal de propiedad industrial a la altura de los mejores del mundo y cuida su sociedad con una política que pone al servicio de la gente los instrumentos de la propiedad industrial.

Uno de los elementos que incorpora la nueva ley de propiedad industrial es un capítulo de daño y perjuicios que permite establecer que hubo infracción, cuantificar el monto de los daños e iniciar el procedimiento para el cobro de estos, explicó Juan Lozano.

“Esto es un cambio en las reglas del juego en materia de propiedad industrial que tiene significado importante, porque permite reafirmarnos como país, de que el imperio de la ley y el reconocimiento de la capacidad creadora de los científicos y los empresarios es algo que es tangible”, aseveró el funcionario.

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