Estados Unidos mantiene negociaciones, por separado, con la Unión Europea y Japón con la intención de que bajen los aranceles a las importaciones de automóviles estadounidenses.

Los vehículos ligeros de Estados Unidos pagan actualmente un arancel de 20% para ingresar al mercado japonés y de 10% para cruzar las aduanas de Europa, lo que contrasta con 2.5% que las empresas exportadoras de Japón y la Unión Europea pagan para entrar al mercado estadounidense.

En el caso de que Estados Unidos logre reducir estas tasas arancelarias que se le aplican, las autopartes mexicanas podrían beneficiarse si se exportan indirectamente a través de los automóviles estadounidenses embarcados a Japón y la Unión Europea. En el 2017, Estados Unidos importó 3 millones 672,619 vehículos fuera de la región del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En ese año, desde Japón, la empresa Toyota exportó a Estados Unidos 562,555 unidades, seguida por Nissan (328,872), Subaru (323,604), Mazda (289,470), Lexus (160,900) y Honda (116,774). Estas empresas serían de las más afectadas si Estados Unidos decide imponer aranceles globales de 25% a sus importaciones de autos argumentando preocupaciones de seguridad nacional, basándose en una investigación de la Sección 232 bajo la autoridad de la Ley de Expansión Comercial de 1962, enmendada, cuyo reporte final fue entregado por el Departamento de Comercio estadounidense el domingo pasado a la Casa Blanca.

Los hallazgos del documento no se han hecho públicos, pero la Casa Blanca tiene 90 días para decidir si con base en las conclusiones del Departamento de Comercio estadounidense impone o no aranceles de seguridad nacional.

Desde Corea del Sur, Kia exportó en ese mismo año 382,491 unidades a Estados Unidos, mientras que Hyundai envió 222,371 unidades. Finalmente, BMW fue la líder de este indicador entre las empresas establecidas en Europa (250,626), seguida por Audi (226,511) y Mercedes Benz (214,674).

Varios miembros del Congreso de Estados Unidos han expresado su preocupación por la investigación y las posibles tarifas. En julio, un grupo bipartidista de 149 representantes envió una carta al Departamento de Comercio buscando terminar la investigación.

Las ventas de vehículos en Estados Unidos están cada vez más compuestas por importaciones, aunque más de la mitad de los vehículos importados se fabricaron en Canadá o México con un contenido significativo en Estados Unidos, incluidos motores, transmisiones y otros componentes. Algunos partes, como los sistemas de dirección y frenos, cruzan la frontera hasta seis veces, a medida que las plantas en la región del TLCAN agregan componentes. Más de la mitad de las importaciones estadounidenses de Canadá y México son producidas por General Motors, Ford y Fiat-Chrysler.

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