El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaría este jueves aranceles a importaciones de productos originarios de China por un valor de 50,000 millones de dólares anuales como compensación por supuesto robo de tecnología y secretos comerciales, según fuentes citadas por el diario The New York Times.

Impondría sanciones al país asiático en al menos 100 categorías de productos como ropa, zapatos y electrónica, así como penalidades a inversiones chinas en Estados Unidos.

Según el diario, Trump instruirá que el Departamento del Tesoro aplique restricciones a ciertos tipos de inversiones de China para contrarrestar la política industrial de ese país, que apunta a dominar sectores como la inteligencia artificial y tecnología móvil.

El 18 de agosto, la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR, por su sigla en inglés) comenzó un caso de la Sección 301 contra China, el primer uso de ese recurso desde el 2010.

En última instancia, podría ser el caso de comercio más significativo lanzado por la Representación Comercial, dada la magnitud de pérdidas comerciales derivadas del robo de derechos de propiedad intelectual en China.

El anuncio de Trump se produciría un día antes de que Estados Unidos ponga en vigor aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y 10% a las de aluminio, con posibles excepciones, entre ellas a México y Canadá, aduciendo motivos de seguridad nacional.

La USTR ha determinado que pierde al menos 30,000 millones de dólares al año por las supuestas transferencias forzadas de tecnología de China y otras prácticas desleales. La administración sopesó un paquete de aranceles equivalente a esa cantidad de importaciones chinas o más, incluso hasta 60,000 millones, según filtraciones a otros medios.

La investigación se concentrará en los actos, las políticas y las prácticas del gobierno chino en cuatro áreas principales: barreras de acceso al mercado tales como regulaciones opacas y requisitos de empresas conjuntas; imposición de términos no de mercado en licencias y contratos relacionados con la tecnología; inversión estatal o facilitada por el estado en, o adquisición de, empresas y activos de Estados Unidos, y ciberespionaje comercial.

La USTR podría establecer, si es necesario, el desarrollo de un plan de acción para el presidente Trump.

Desde un principio, el Ministerio de Comercio de China criticó rápidamente el anuncio afirmando que “China expresa una gran insatisfacción con la acción proteccionista unilateral de Estados Unidos”, al tiempo que lo instó respetar “los hechos, (...) los principios multilaterales y actuar con prudencia”.

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