Mazatlán, Sin. La conectividad aérea en el tema turístico es fundamental, “es todo”, para el crecimiento del sector, por ello la construcción de Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) debe continuar y en caso de cancelarse, además de afectar los flujos turísticos, podría generar beneficios económicos a Estados Unidos, porque sus terminales tendrán mayor actividad, aseguró el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid.

“Seguro están contentos allá porque crecerían y tendrían más negocios al hacer más rápida la llegada a México de turistas internacionales, en donde hemos tenido cifras récord en los últimos años”, comentó.

Durante su participación en un pánel sobre conectividad aérea, en el Tianguis Turístico, donde también estuvieron presentes el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, y representantes de aerolíneas, el funcionario explicó su comentario:

“Si una persona de Londres quiere venir a Mazatlán, lo adecuado es que llegue a la Ciudad de México y de ahí vuele a su destino final; sin embargo, si en lugar de una terminal en el centro del país hay dos, tardará más tiempo y ya no será atractivo.

“Qué pasará entonces?, pues los aeropuertos de EU se pondrán listos y van a ofrecer el vuelo conectando en su país y nos van a saltar”, comentó.

El titular de la SCT reiteró que no existe ninguna otra alternativa para resolver la saturación del actual aeropuerto que construir la terminal, porque el traslado de personas y mercancías perdería su dinamismo.

“Evitar que se lleve a cabo es evitar que el turismo siga creciendo, generaría incertidumbre a todos los involucrados”, refirió.

Luego del pánel y de la firma de acuerdos de colaboración en materia de telecomunicaciones e infraestructura aeroportuaria, con el gobierno de Sinaloa, Ruiz Esparza respondió algunas preguntas en conferencia de prensa, entre ellas por qué no se optó por el modelo concesión para construir la nueva terminal.

Dijo que en tal caso no se podrían usar los ingresos de la Tarifa de Uso de Aeropuerto ni los de los locales comerciales del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y resultaría más costoso, además de que quienes lo construyan tendrían que obtener una tasa de retorno de su inversión.

“Nos han comentado el caso del aeropuerto de Turquía, que se hizo bajo concesión y costó 45,000 millones de euros y tiene unas dimensiones más o menos similar. En nuestro caso tiene un costo inicial de 13,300 millones de dólares y aunque tendrá una variación, no creo que sea mayor”, refirió el funcionario.

A decir del titular de la SCT, otro de los grandes retos que existe en el país es seguir desarrollando la conectividad regional del país, como se hace en Europa, por ejemplo, lo que redundará en mayor actividad turística.

“Conozco intensiones de algunas aerolíneas que quieren cubrir más vuelos regionales. Hay interés muy importante en el sureste: Mérida, Cancún, Oaxaca o Chiapas, pero también hay que voltear a Querétaro, León o Guanajuato, de verdad que existen oportunidades muy relevantes”, dijo.

En los últimos dos años, Aeromar, Aerocalia y TAR han apostado a desarrollar dicho segmento con éxito, lo que se traducen en incrementos de pasajeros con una tasa promedio de dos dígitos y sus operaciones son fundamentales para complementar la red del resto de las aerolíneas.

El sólido tráfico aéreo en México impulsará el perfil crediticio de los aeropuertos del país, pero la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México es un riesgo clave, señaló Moody’s Investors Service.

Moody’s lanza alerta

Paralelamente, la calificadora internacional de riesgo crediticio advirtió en un comunicado, que cancelar el proyecto del aeropuerto de la Ciudad de México tendría implicaciones negativas para el sector.

Expuso que la apertura del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México generaría flujo de efectivo adicional para el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México Nafin F/80460 (MEXCAT) que estaría disponible para pago de servicio de la deuda debido a la mayor capacidad y crecimiento esperado del tráfico de pasajeros.

“La cancelación del proyecto, o serios retrasos de su apertura, tendrían implicaciones crediticias negativas, no nada más para MEXCAT sino también para el sector aeroportuario mexicano en general”, refirió.

“El principal desafío de largo plazo para las compañías aeroportuarias son las restricciones de capacidad que pudieran inhibir su crecimiento”, apuntó el analista de Moody’s, Adrián Garza. (Con información de Notimex).

alejandro.delarosa@eleconomista.mx