A pesar de los retrasos para ser autorizada, la compra de poco más de 3% de las acciones en circulación de Aeroméxico, que implica 65 millones de dólares, por parte de Delta Air Lines terminará de manera exitosa en el corto plazo, indicó el vicepresidente para América Latina de la firma estadounidense, Nicolás Ferri.

Tenemos toda la confianza del mundo de que eso será aprobado. Creemos que es algo inminente , dijo durante la celebración de sus 25 años de operación en México.

En agosto del 2011, las aerolíneas anunciaron la transacción que debe tener el aval de la Comisión Federal de Competencia; sin embargo, hasta la semana pasada el fallo no se había dado porque se les requirió más información.

Para el vicepresidente de Ventas Globales de Delta, Steve Sear, los resultados de los últimos meses han mostrado que se encuentran en el camino correcto para fortalecer su presencia en un mercado que el pasado año fiscal creció 30% en transporte de pasajeros.

La alianza con Aeroméxico les permite apuntalar sus planes en el país, igual que en Argentina, con Aerolíneas Argentinas, y en Brasil, con Gol; Latinoamérica es la región donde encuentran mayor potencial de crecimiento y desde el 2007 han llegado a ocho nuevos destinos.

Entre México y Estados Unidos, la firma llega a realizar más de 370 vuelos semanales en las temporadas vacacionales hacia la ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y ocho destinos de playa.

Estamos hablando de un mercado que es relevante para nosotros. En EU hemos observado que el segmento de viajeros corporativos creció 50% el año pasado porque hay una enorme demanda para cruzar la frontera , agregó Sear.

En Delta, la turbosina representa entre 35 y 40% de sus costos de operación y hace cuatro años eran cercanos a 20 por ciento.

Debemos estar atentos a las variaciones que se registren para tomar las decisiones adecuadas , aseveró Sear.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx