Ni la pandemia de coronavirus logró reducir la jornada laboral de los mexicanos, que supera el promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), de 1,687 horas anuales.

“Parece que hay un bono cultural que reconoce o da mayor valor al trabajo de las personas por el número de horas que destina al trabajo más allá del valor que generan durante ese tiempo”, apuntó en entrevista Roberto Martínez Yllescas, director del Centro de la OCDE en México.