El Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior (IMCPMI) creció 2.14% a tasa anual desestacionalizada durante septiembre del 2014, después de presentar un incremento de 2.45% el mes previo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Esta lectura de desaceleración de la variable macroeconómica que mide el comportamiento del gasto realizado por los hogares residentes del país en bienes y servicios de consumo, tanto de origen nacional como importado (se excluyen compras de viviendas y objetos valiosos), fue en concordancia con la debilidad de sus principales indicadores en el noveno mes del año en curso, especialmente de las ventas de la ANTAD y de los establecimientos minoristas.

Después de la reciente crisis económica y financiera, este indicador, ajustado por estacionalidad, no ha registrado variaciones negativas, pero la tendencia a partir de este periodo es descendente.

Dentro del componente más significativo del PIB por el lado de la demanda agregada, el consumo de bienes y servicios de origen nacional presentó un crecimiento anual de 2.14% en septiembre, cuando en agosto fue de 2.28%, según series desestacionalizadas. A su interior, las compras de bienes avanzaron de 3.81 a 3.54% en el mes de referencia, mientras el rubro de servicios, pasó de 0.68 a 0.78 por ciento.

Los gastos en bienes de origen importado mostraron un incremento anual desestacionalizado de 1.71% en el noveno mes del año (4.53% previo).

La tasa promedio anual del IMCPMI de los primeros nueve meses del 2014, con ajuste estacionario (1.85%), aún es un bajo nivel en relación con igual periodo de años anteriores, que después de la época recesiva en el 2009 oscilaba entre 3.0 y 6.0 por ciento.

Con variaciones mensuales, la caída fue de 0.56%, que representó el segundo desplome consecutivo y el de mayor magnitud en seis meses.

Efecto estacionario

En su comparación anual y con cifras originales, el Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior aumentó 3.13% en septiembre del 2014, que significó 10 meses en terrenos positivos y la tasa más elevada desde julio del 2013 (3.83 por ciento).

Por componentes, los gastos del las familias mexicanas en el mercado interior de origen nacional ascendieron 2.80 % a tasa anual, donde las compras efectuadas en bienes se incrementaron 4.83%, producto, principalmente, de mayores adquisiciones de preparaciones farmacéuticas; derivados y fermentos lácteos; carne de ganado, aves, y otros animales comestibles; equipo eléctrico y electrónico y sus partes para vehículos automotores; partes de sistemas de transmisión para automóviles; refrescos y otras bebidas no alcohólicas; cerveza; productos agrícolas, y petroquímicos básicos del gas natural y del petróleo refinado.

El apartado de servicios exhibió una variación anual de 0.92%, como efecto del alza en los gastos de alquiler sin intermediación de viviendas no amuebladas; operadores de telecomunicaciones alámbricas; servicios por la contratación de artistas, escritores y técnicos independientes; servicio doméstico; transporte colectivo urbano y suburbano de pasajeros en automóviles de ruta fija y en taxis de ruleteo; transporte aéreo regular en líneas aéreas nacionales, y bufetes jurídicos, entre otros.

Los gastos capitalizados en bienes importados se elevaron 6.11% anual en el mes de referencia, derivado, fundamentalmente, del avance en las compras de carne; vehículos terrestres y sus partes; productos farmacéuticos; calzado; muebles; frutas y frutos comestibles; prendas y accesorios de vestir; aceites esenciales y resinoides; pescados, crustáceos y moluscos; cacao y sus preparaciones, y vidrio y sus manufacturas.

Metodología del INEGI

La gran mayoría de las series económicas se ven afectadas por factores estacionales, que son efectos periódicos que se repiten cada año y cuyas causas pueden considerarse ajenas a la naturaleza económica de las series, como son las festividades, el hecho de que algunos meses tienen más días que otros, los periodos de vacaciones escolares, el efecto del clima en las diferentes estaciones del año, y otras fluctuaciones estacionales, de acuerdo con la metodología del INEGI.

La desestacionalización o ajuste estacional de éstas consiste en remover estas influencias intra-anuales periódicas, debido a que su presencia dificulta diagnosticar o describir el comportamiento de una serie económica al no poder comparar adecuadamente un determinado mes; las cifras desestacionalizadas también incluyen el ajuste por los efectos calendario (frecuencia de los días de la semana y, en su caso, la semana santa).

Las cifras de este indicador fueron revisadas al incorporarse la última información estadística básica disponible y realizarse la conciliación de los cálculos mensuales con los anuales del Sistema de Cuentas Nacionales de México, con base en las Cuentas de Bienes y Servicios 2013 (primera versión).

rodrigo.rosales@eleconomista.mx

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