Pese a que México se encuentra en una coyuntura internacional favorable para construir su futuro, la inversión se ubica en niveles “muy, muy bajos”, por la falta de acceso a energías limpias, inseguridad y falta de estado de derecho, lamentó Antonio del Valle Perochena, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN).

Al inaugurar la Cumbre de las 1,000 empresas más importantes de México, organizado por Mundo Ejecutivo, sobre la nueva realidad de los negocios, el líder del organismo de las grandes empresas se dijo “convencido de que México puede crecer y debe crecer a un mayor ritmo, y sólo con mayor inversión, lograremos mantener la inercia de lo que hoy es un rebote para convertirlo en crecimiento sostenido en los años que viene”.

El empresario que representa a las 60 empresas que aportan el 17% del PIB nacional reconoció la ventaja de contar con finanzas públicas sanas que han permitido tener estabilidad macroeconómica y que los indicadores de consumo se han recuperado en niveles históricos. Pero, advirtió que esas condiciones permanecerán si existen condiciones para mejorar el ambiente de negocios.

No obstante, “son las inversiones las que se encuentran en niveles hoy, muy, muy bajos, las que nos garantizarán prosperar en el mediano y largo plazo”, aseveró Antonio del Valle.

Para que esto sea posible, apuntó el presidente del CNM, es necesario garantizar el acceso a energía de manera competitivas y limpia, considerando la demanda futura que el crecimiento económico exigirá.

También, planteó, urge reducir el costo de hacer negocios a través de medidas fiscales, las cuales son importantes para las mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas), principales inversionistas y generadoras del país.Así como fortalecer la capacidad institucional en la administración, incluyendo a los órganos autónomos, y sobre todo respetar el estado de derecho y la seguridad del país.

Para las empresas que conforman el CMN, el contexto de la pandemia por el Covid-19 cuenta con grandes retos y oportunidades. “México es un país lleno de gente creativa, innovadora, y sobre todo con gran ímpetu para enfrentar situaciones adversas”.

Los empresarios “observamos un creciente ánimo de los inversionistas internacionales, de diversificar la exportación al riesgo chino favorecida por los cambios tecnológicos y la revolución industrial, así como por la competencia tecnológica y las recientes tensiones comerciales y geopolíticas entre el país asiático y Estados Unidos, lo cual favorece la relocalización de inversiones y la atracción de estas hacia México”, precisó Del Valle.

Insistió en que la crisis de Covid-19 dejó evidencia que no basta tener cadenas de suministro, sino fuertes para que sus eslabones no se rompan en situaciones difíciles y con ello, dijo, se pueda dar continuidad a los negocios.

“Las cadenas se rompen en los eslabones más débiles y de ahí necesidad de diversificarlas. En América del Norte  tenemos la oportunidad de recuperar y fortalecer estas oportunidades”, apostó el presidente del Consejo Mexicano de Negocios.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx