El gobierno de Andrés Manuel López Obrador dio marcha atrás a los permisos otorgados a empresas para que comercializaran derivados de cannabis con uso medicinal, bajo el argumento de que carecen de un marco legal para ser adquiridos por la población.

“La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), como órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud y la Secretaría de Economía, elimina la posibilidad de que se comercialicen en territorio nacional productos sin autorización, de conformidad con el marco legal vigente. Con ello se protege la salud de todos los mexicanos y confirman la convicción de conducir la totalidad de los procesos dentro del marco legal y el estado de derecho”, destacan las dependencias en un comunicado.

La decisión se da a conocer luego de que el pasado 30 de octubre del 2018, la Cofepris dio a conocer los Lineamientos en materia de control sanitario de cannabis y derivados del mismo, para concretar una armonización reglamentaria y normativa apegada a la legalidad. Dicho documento refería los criterios sanitarios para la comercialización, exportación e importación de productos con uso industrial que contengan derivados del cannabis. Pese a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó jurisprudencia para el uso lúdico o recreativo de la mariguana, la Cofepris no podría dar permisos en automático para su cultivo y consumo, sólo si esto es ordenado por un juez.

Tras el aval de comercializar este fármaco controlado, la consultoría KPMG estimó que el sector en México tendría un valor de mercado de 2,000 millones de dólares, y empresas como Hempedes México, Farmacias Magistrales, Endonatura, CBP, Be Hemp y Dr. Broones México serían las primeras participantes del cannabis y sus derivados.

Sin embargo, el gobierno actual informó que se revisarán los documentos emitidos en el 2018, por la anterior administración, pues consideran que son “supuestas autorizaciones” de productos que contienen cannabis y sus derivados, con el objeto de resolver sobre su validez o, de ser el caso, iniciar las acciones conducentes de conformidad con el marco legal aplicable.

Los lineamientos presentados incluían criterios para comercializar, importar y exportar productos distintos a medicamentos que contengan derivados del cannabis en concentraciones de 1% o menor de THC (tetrahidrocannabinol).

En los lineamientos se referían a los productos industriales en general de los alimentos, bebidas alcohólicas o no alcohólicas, remedios herbolarios, y permisos de importación y exportación.

Así que la Cofepris analizó el contenido de los lineamientos y determinó “que contravienen el marco de lo mandatado en el decreto por el que se reformó la Ley General de Salud en el 2017, por haber excedido su propósito al autorizar la comercialización de diversos productos con derivado del cannabis (THC) en usos distintos a los médicos y científicos, lo anterior es así porque dichas sustancias se encuentran clasificadas como estupefacientes o psicotrópicos de acuerdo con lo dispuesto en la citada ley”.

Además, la Secretaría de Economía argumentó que también es violario de las leyes de comercio exterior, por no haberse modificado el Acuerdo de regulaciones no arancelarias.