Lo único que el presidente Donald Trump logrará si oficializa la imposición de aranceles globales a las importaciones estadounidenses de acero es que México y Canadá aumenten sus compras de ese metal originario de China y menos de las que provienen de Estados Unidos, afirmó Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

El funcionario dijo que compartió esta conclusión al secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, la semana pasada durante un encuentro que ambos sostuvieron en Washington, DC.

“Le dije: ‘Mira, Wilbur, nos tienen que exceptuar de esta determinación; es muy ilógico que cuando ustedes se están enfocando en buscar reducir el exceso de producción de industrias subsidiadas que ocurre en Asia, se lleven entre las patas a todo el mundo; es una tontería’”, refirió Guajardo, en una entrevista radiofónica. Este lunes, en la conclusión de la séptima ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Guajardo juzgó que la medida de Trump llega “en el momento adecuado, con una medida inadecuada”.

También argumentó que tanto Canadá como México le compran más acero a su vecino común frente al que le venden, de tal forma que Estados Unidos se daría “un balazo en el pie” si los incluye en el cobro de aranceles a las importaciones de ese metal.

Expuso que México, “viendo cómo estaba el problema de China”, tomó la decisión de fijar un arancel de 15% a las importaciones de aceros básicos, entre ellos planchón, placa y alambrón, lo que propició dos efectos: proteger al país de prácticas desleales y aumentar sus importaciones desde Estados Unidos.

“Si (los estadounidenses) no nos excluyen, lo único que van a ocasionar es que compremos más acero chino, lo contrario a lo que quiere el presidente Trump”, dijo Guajardo.

El acero, además de ocupar el primer lugar en el número de fracciones arancelarias con cuotas compensatorias por motivo de dumping, ha sido sujeto a un alza unilateral del arancel de nación más favorecida de 15%, medida que va en su quinto periodo de vigencia, cada uno de seis meses.

De acuerdo con la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), entre el primer semestre del 2015 (antes del incremento arancelario) y el primer semestre del 2016 (después del incremento), las importaciones de los productos afectados por el alza de aranceles se redujeron en 23.5%; esto, aunado a medidas de supervisión como los “avisos automáticos”, restringe la oferta de un insumo que es fundamental para múltiples actividades económicas.

El 20 de abril del 2017, el presidente Trump emitió un Memorando Presidencial ordenando al secretario de Comercio priorizar la investigación de los efectos de las importaciones de acero en la seguridad nacional siguiendo la Sección 232 (b) de la Ley de Expansión Comercial de 1962.

Conforme a la ley, si el secretario determina que el acero “se importa en los Estados Unidos en tales cantidades o en circunstancias tales que amenace con dañar la seguridad nacional (lo que finalmente ocurrió), el presidente está autorizado a tomar medidas para ajustar las importaciones”.

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