Un nuevo hito se concretó en Chile con la apertura de las ofertas técnicas en el marco del proceso de licitación internacional de la megalínea Kimal-Lo Aguirre, obra de transmisión en corriente continua (HVDC) que unirá Antofagasta y Santiago, la que involucra una inversión de 1,480 millones de dólares.

Pese a las altas expectativas, llegaron solo dos propuestas, las que pelearán la adjudicación de la obra que es clave para viabilizar la descarbonización en el país.

Se presentó el consorcio denominado "Yallique" cuyo proponente es CSGI HK, el que está integrado por ISA Inversiones, Transelec y China Southern Power Grid International HK. Mientras, la segunda propuesta es el consorcio Meval formado por Iberdrola Redes España y Celeo Redes Chile.

Según destacó la autoridad, esta iniciativa permitirá acercar los recursos renovables hasta las distintas comunas y ciudades del país y acelerar el plan de retiro de centrales a carbón que está en marcha. Además, dijo, "compatibilizará la operación de parques solares y eólicos con las soluciones distribuidas de autogeneración que promovemos como gobierno y promoverá una mayor competencia en los proyectos de generación renovable".

En esa línea, el presidente del Coordinador Eléctrico Nacional, Juan Carlos Olmedo, destacó que hace 18 meses iniciaron el trabajo para este proceso de licitación, "el más importante y de mayor magnitud que nos ha correspondido desarrollar"  como organismo que supervisa el sistema eléctrico en sus cinco años de vida.

Olmedo recalcó que este proyecto es fundamental para disponer de un suministro de electricidad confiable, seguro, resiliente y asequible.