La Comisión Federal de Electricidad (CFE) registró su peor resultado financiero para un primer semestre del año en 2018, al reportar una pérdida neta de 39,864 millones de pesos. Esta pérdida contrasta con la utilidad obtenida en el mismo periodo del 2017: de 35,951 millones de pesos. En la primera mitad del 2016, la CFE también reportó utilidades de enero a junio, que fueron las más elevadas que ha obtenido, de 106,845 millones de pesos.

Antes de estos dos ejercicios, que fueron compensados por las aportaciones que hizo la Secretaría de Hacienda para reducir a la mitad el pasivo laboral de la empresa, la CFE ha reportado pérdidas por lo menos desde el 2010.

En lo que se refiere a ingresos netos, en 2018 mostraron una reducción interanual de 10% situándose en 217,449 millones de pesos en de enero a julio. El año pasado la estatal rompió su propio récord de ingresos en el primer semestre del año. A pesar de la reducción, el mismo periodo del actual ejercicio está por encima de los niveles por lo menos de la última década, sólo por debajo del 2017.

Sin embargo, el costo de ventas del primer semestre del 2018 aumentó en la misma proporción que el incremento de los ingresos: en 10% de un año a otro, situándose en 240,517 millones de pesos. Éste es el costo de ventas más alto para la empresa en un primer semestre en la historia.

Los gastos de administración que reportó la CFE se incrementaron de 4,137 a 7,701 millones de pesos, con lo que de enero a junio del 2018 la empresa reportó una utilidad bruta negativa de 23,068 millones de pesos, en comparación con los resultados positivos en este rubro del mismo lapso del año pasado, de 23,784 millones de pesos.

La empresa productiva del Estado explicó que varios factores contribuyeron con estos resultados: el precio medio de venta de energía facturada a los clientes disminuyó 9%, de 1.669 pesos por kilowatt hora en el segundo trimestre de 2017, a 1.518 pesos por kilowatt hora en el segundo trimestre de 2018.

Por tanto, y para el cierre del primer semestre sus ingresos por la venta del servicio eléctrico se redujeron en 24,865 millones de pesos, monto que explica parcialmente el resultado neto negativo.

Los costos de operación de la empresa productiva del Estado aumentaron de 168,539 millones a 196,823 millones de pesos (16.7%), debido a que los precios de los combustibles que utiliza para generar electricidad se incrementaron, entre ellos el gas natural.

La empresa desembolsó 137,137 millones de pesos para comprar esos combustibles, los cuales le costaron 11,643 millones de pesos más que en el primer semestre del año pasado.

Otro factor que influyó fue la pérdida cambiaria, que tan sólo en el segundo trimestre le costó a la eléctrica estatal 26,441 millones de pesos, aseguró la empresa.

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