El complejo petroquímico de Braskem Idesa en Coatzacoalcos, Veracruz, añadirá en el 2020 una producción de 25,000 toneladas de una nueva resina de polietileno de alta densidad compuesta en 30% por materia prima reciclada a partir de residuos acopiados en las calles de distintas ciudades de México, para incrementar la composición hasta 50% en los siguientes años con el objetivo de llegar a 100% en el 2040. / Lo anterior implicará inversiones adicionales que la empresa mexicano-brasileña realizará con el fin de cumplir con sus compromisos de economía circular, en la planta conocida como Etileno XXI. Así, arrancará antes de que concluya este año con las pruebas de producción de ese nuevo material, para así alcanzar paulatinamente por lo menos 2.5% de su producción de resinas elaboradas con material reciclado, explicó a El Economista Stefan Lepecki, CEO de Braskem Idesa.

“Estamos convencidos de que nuestro proceso de producción de esta nueva resina será corresponsable socialmente y ambientalmente, trabajando en conjunto con nuestros clientes y toda la cadena del plástico, lo que será clave para el éxito de implementación de este nuevo producto”, aseguró.

El directivo detalló que así incorporan a sus operaciones y modelo de negocio un proceso de reciclaje mecánico, pasando de una economía lineal; es decir, de fabricar, transformar, consumir y desechar, a una economía circular, manteniendo por mayor tiempo el valor del plástico dentro de su ciclo de vida al ampliar su portafolio sustentable conocido como I’m Green, que incluye las soluciones recicladas.

La primera de estas soluciones es esta resina de polietileno de alta densidad con contenido posconsumo destinada a aplicaciones rígidas que incluyen las que necesiten de alta resistencia química, tanto para el mercado mexicano como el de exportación.

“La transición a la economía circular implica un desafío y un compromiso integrado por la industria, el gobierno, la academia, el comercio y la sociedad, con acciones contundentes que apoyen el consumo responsable y una educación en la adecuada gestión y disposición de los residuos plásticos”, aseguró Stefan Lepecki.

Desde el año pasado, Braskem Idesa se comprometió voluntariamente junto con entidades como la Asociación Nacional de la Industria Química y la Asociación Nacional de Industriales del Plástico, entre otros, a participar en el proceso de economía circular mediante objetivos de esta empresa, por ejemplo, que 100% de las unidades industriales de Braskem adopten las mejores prácticas para control de pellets o comprimidos de resina antes del 2020, además de que la totalidad de los embalajes de plástico de su producción sea reutilizado, reciclado o recuperado antes del 2040.