La actividad de manufacturas de Brasil se expandió en julio a su ritmo más veloz en los registros, indicó el lunes un sondeo entre gerentes de compras, en un regreso a la vida de las fábricas tras la crisis del coronavirus que permitió anotar nuevas órdenes, mayor confianza y un repunte de contrataciones.

El mayor nivel de nuevas órdenes en más de una década y el crecimiento de empleos más veloz en casi un año ayudaron a impulsar el principal índice PMI de IHS Markit a 58.2 puntos en julio desde 51.6 en junio. Fue el mayor crecimiento detectado en el índice desde que empezaron las compilaciones en 2006, y parece respaldar los recientes comentarios del Gobierno y el Banco Central respecto a que la economía brasileña se está recuperando.

Una lectura por encima de 50 marca expansión en el sector, mientras que una medición bajo ese umbral indica contracción. La expansión récord en julio avanzó bastante para reducir la “considerable” brecha en la producción que se generó frente a la situación anterior a la pandemia del Covid-19, dijo Paul Smith, director de economía de IHS Markit.

Más del 80% de los consultados espera que el crecimiento se sostenga en los próximos meses, indicó. Entre las lecturas notables del informe del PMI de julio, la producción saltó a un récord de 62.9 desde 54.9 puntos y las nuevas órdenes se elevaron a 60.5 puntos desde 52.8, su mayor nivel desde enero de este año y la segunda medición más robusta en la historia del indicador para Brasil.

El subíndice de empleo avanzó a 52.3 unidades, por encima de la marca de 50 por primera vez en cinco meses. Está previsto que la economía de Brasil sufra su mayor contracción anualizada en la historia en 2020.

El presidente del banco central, Roberto Campos Neto, dijo en julio que la previsión de la entidad de un desplome de 6.4% del PIB para este año era demasiado pesimista y funcionarios del Ministerio de Economía confían en que la contracción estará más cerca de la previsión del gobierno de un 4.7 por ciento.