El subgobernador del Banco de México (Banxico), Gerardo Esquivel, adelantó que este organismo revisará la siguiente semana las expectativas de inflación para el cierre del año. “Van ir en la dirección de aumentarla”, dijo.

En abril, la inflación general anual se ubicó en 6.08%, su mayor nivel desde el 2017. En la primera quincena de mayo la inflación presentó una desaceleración pese a la persistencia de presiones en el rubro de energéticos y alimentos, de acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró, en los primeros 15 días de mayo, una disminución de 0.01% en comparación con la quincena previa, mientras que a tasa anual se ubicó en 5.80 por ciento.

Durante su participación en el podcast Norte Económico de Banorte, Esquivel destacó que hoy son factores del lado de la oferta, los que están generando presiones inflacionarias, y por lo tanto es difícil pensar que incida la política monetaria directamente. También, señaló, hay una parte atribuible al efecto de base de comparación.

“Siendo factores de la oferta, es más difícil que la política monetaria tenga un efecto en ellos”, destacó.

El subgobernador del Banxico resaltó en este sentido que la preocupación que hay, es que esta situación contamine las expectativas de inflación hacia adelante, aunque hasta ahora no se ha dado.

Cuando uno ve las expectativas de inflación de aquí a 12 meses, se mantiene bastante contenida. De hecho, está alrededor del 3.3%. Cuando uno ve las expectativas a 5, 10 o 15 años, incluso se puede observar que está prácticamente anclada en los niveles en los que históricamente ha estado. Son niveles ligeramente más altos que nuestro objetivo, pero que han estado ahí durante años, y en ese sentido están ancladas las expectativas”, argumentó.

Detalló que desde el Banxico se anticipa un retorno a la convergencia hacia el segundo trimestre del 2022.

“Lo que diría es que el efecto habría sido transitorio, ya veremos si esto se cumple, son pronósticos finalmente, pero creo que por el momento, nuestra lectura de la situación es que son choques transitorios, muchos de los cuales se irán disipando conforme se vaya normalizando el proceso de producción y/o efectos de base de comparación que también irán desapareciendo conforme vayamos avanzando con los meses y los puntos de referencia se vuelvan más normales”, apuntó.

El funcionario hizo énfasis en que cuando la inflación viene de fuera, como es el caso actual, la política monetaria no es necesariamente la respuesta a aumentos de tasas de interés. “No es evidentemente la respuesta idónea, porque es como tratar de ponerle puertas al mar. En ese sentido es que esa es una preocupación de monitoreo y seguimiento”.

Economía crecería más de 5%

Por otra parte, Gerardo Esquivel adelantó que la próxima semana el Banxico probablemente también revisará al alza su expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, que hoy está en 4.8%. “Yo en lo personal creo que vamos a crecer alrededor de 5.5%, me parece que es un pronóstico conservador”.

Lo anterior, expuso, derivado de una expectativa de crecimiento más significativa de Estados Unidos, apoyada por los programas de estímulo fiscal en ese país, pero también porque la economía mexicana ha tenido un mejor desempeño como consecuencia de la reapertura de la economía, lo que a su vez obedece al avance en el proceso de vacunación.

“Viendo cómo está avanzando el proceso de vacunación, y que yo esperaría que en el último cuatrimestre la economía ya estará prácticamente reabierta (…) en ese sentido es que yo soy optimista en el proceso de crecimiento y creo que 5.5% sería un pronóstico razonable”, dijo Esquivel.

kg