La empresa alemana BASF compró condensados de gas natural a Trammo Petroleum (compañía vinculada a organizaciones criminales), a sabiendas de que era producto robado en México de las instalaciones o camiones de Pemex Exploración y Producción (PEP).

Lo anterior se desprende de la denuncia presentada el 7 de junio por PEP en una corte de distrito en Houston, Texas, cuya copia posee El Economista. En ella se detalla que el condensado es robado a punta de pistola y con amenazas de muerte hacia los trabajadores de Pemex en la Cuenca de Burgos, ya sea en las terminales de almacenamiento o secuestrando violentamente los autotanques.

Posteriormente, el producto es llevado a la frontera, se entrega a una empresa intermediaria que lo revende a BASF, que a su vez lo transforma en terminados.

Más aún, los condensados robados fueron transportados con documentos falsos de exportación e importados por las empresas llamadas Importadora Exportadora y Petro Salum, a través de su agente autorizado: Dappen.

Pese a los amplios y costosos esfuerzos de PEP, no se puede detener a la delincuencia organizada en su incesante búsqueda de abastecimiento de condensado. Estos criminales están organizados y bien financiados. Mientras vean un mercado de robo de condensado de PEP, encontrarán la manera de robar. Y mientras BASF compre productos robados, la empresa criminal en México y Estados Unidos seguirá siendo viable , añade.

Cadena criminal

Según la denuncia, BASF sabe que los productos adquiridos con estos intermediarios son robados en México por organizaciones criminales, pero no lo reconoce.

Las empresas Trammo Petroleum, Murphy Energy, Valley Fuels, USPD, Petro Salum, Oil and Gas, Importadora Exportadora y Continental Fuels fueron las que reconocieron tener conocimiento de que los condensados de gas natural (producto de PEP) que transportaban eran robados y esperan ser sentenciados para finales de año.

La demandada BASF, de Port Arthur, opera la generadora de vapor más grande del mundo. BASF es un usuario final del condensado de gas natural robado a PEP.

El 7 de febrero del 2009, los conspiradores llevaron una barcaza con condensado robado al Puerto de Brownsville, Texas. La barcaza transportó el robo de condensado a Port Arthur, Texas, donde el condensado robado de PEP fue finalmente vendido a BASF por Trammo Petroleum.

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