En todo el mundo, la producción de autos eléctricos está acelerando, pero esta necesita de materias primas para continuar creciendo. Según observaciones hechas por el CEO de Tesla, Elon Musk, un mineral juega un papel clave en esta carrera, pero su producción actual no es suficiente: el níquel. En 10 años, la extracción de este recurso podría convertirse en uno de los mayores ingresos de las empresas mineras. ¿Qué países están en mejores condiciones para aprovechar el boom?

Una de las principales compañías del sector minero ya recibió el memo del futuro. Eduard Haegel, el presidente de BHP Billiton Ltd., dijo que mientras estaba intentando mejorar las operaciones de níquel en Australia encontró un video de Musk contando que las baterías de los vehículos eléctricos suelen contener mayor cantidad de metales que de litio y entendió que la demanda proveniente de este sector estaba creciendo rápidamente. Ahora, BHP invirtió 43 millones de dólares en un proyecto para comenzar con la producción de sulfato de níquel, un insumo necesario para las baterías, en el 2019 y, si todo sale bien, convertirse en el principal exportador de este material.

Según los analistas de Bloomberg, la demanda de níquel para la producción de baterías podría pasar de las 5,200 toneladas métricas producidas el año pasado a más de 190,000 para el 2030, un aumento del 3,600 por ciento.

Actualmente, el principal país productor de níquel es Filipinas, que generó 500,000 toneladas métricas de níquel, 10% menos que el año pasado. A este le siguen Rusia y Canadá con una producción de 250,000. De América Latina, los que tuvieron la mayor producción son Brasil (142,000) y Colombia, que a pesar de haber extraído menos níquel que en el 2010, continúa entre los grandes.

La demanda del mineral podría cuadruplicarse si los vehículos eléctricos alcanzan a dominar 10% del mercado global indicó el CEO de Glencore Plc., Ivan Glasenberg, a fines del año pasado. Y no será el único mercado afectado, según explicó, también crecerá la demanda de cobre y cobalto.

Hay países con grandes reservas de níquel que todavía no están siendo explotadas. Australia tiene la reserva de níquel más grande del mundo: 19 millones de toneladas están enterradas bajo su superficie. Otro país que cuenta con una importante cantidad es Cuba, tiene 5.5 millones de toneladas. Si más empresas mineras deciden trabajar para saciar la demanda que genera la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, estos países podrían recibir ofertas en los próximos años para explotar sus recursos naturales.