De un precio al público de 4.2 pesos, el gas licuado de petróleo (LP) pasó a 11.7 pesos el kilogramo en promedio nacional a lo largo de 12 años con un crecimiento de 178% en los precios, lo que provocó que el consumo de leña para calentar agua y comida en los hogares alcanzara a 33% de la población, reflejando la urgencia de cambiar la política de subsidios focalizándolos con un programa integral que aproveche la coyuntura de los bajos precios internacionales del gas.

Así lo consideró Octavio Pérez Salazar, director general de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas), quien además aseguró que el próximo año se registrará una caída de 20% en el precio del energético dentro de la región norteamericana, bajando hasta 6.50 pesos por kilogramo, lo que vuelve innecesario el aumento mensual que realiza la Secretaría de Hacienda al precio al consumidor.

"Quien me diga que existe un subsidio, el día de hoy, está mintiendo, que tenga un uso recaudatorio es otra cosa", dijo Pérez Salazar en entrevista, "este nuevo gobierno tiene una oportunidad única de mejorar la calidad de vida de la franja más pobre de la población cambiando la política de subsidios del gas LP para focalizarlos y que se distribuya entre los más necesitados".

Según él, es momento de dejar atrás el "falso debate" acerca de la competencia entre el gas natural y el LP, puesto que pueden coexistir llegando a distintos sectores de la población, mientras que el reto es sacar al país del consumo de combustibles primarios como la leña o los bioenergéticos a partir de desechos que dañan la salud provocando un gasto mayor para el estado en términos de seguridad social.

Por tanto, empresarios mexicanos de la industria del gas LP, apoyados por la Amexgas y la fracción priista en San Lázaro presentarán a la Secretaría de Energía una propuesta integral que incluye la asignación de recursos para realizar un estudio que determine los grupos a los que se debe enfocar un subsidio real, puesto que el costo de oportunidad comparado con el precio indexado al mercado estadounidense Mont Belvieu dejó de existir desde mayo, cuando se volvió menor al que estipula el gobierno gracias a la sobreoferta de gas lutitas en Estados Unidos.

Con esto, se pretende que en tres meses se deje de tomar como subsdio el ajuste que se hace cada mes, para designar este recurso de forma focalizada, acción que esperan concretar en tres meses "siempre y cuando exista voluntad política", finalizó el director general de Amexgas.

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