La radio mexicana vive otro de sus capítulos más polémicos. En los últimos meses varios de los conductores más afamados han protagonizado salidas intempestivas del cuadrante o sus comentarios los han puesto a nada de dejar un micrófono por años trabajado. Carmen Aristegui, Nicolás Alvarado, Marcelino Perelló, Sergio Zurita, Antonio Zambrano y Leonardo Curzio, como caso más reciente, son nombres que han hecho eco en las audiencias por su ausencia. Independientemente de sus historias, comentarios al aire o ideologías, el caso es que ya no se escuchan en la FM de la Ciudad de México.

Todos, salvo Zurita, fueron expulsados u obligados a renunciar de MVS Comunicaciones, Radio UNAM, Radio Fórmula o del grupo NRM Comunicaciones, por supuestos incumplimientos de contrato o por una baja penetración de rating entre los públicos, aunque para conocedores de la industria ellos han tenido que irse por ser unos incómodos para el poder político, pero que los concesionarios no se cansan de desmentir tales afirmaciones muchas de ellas lanzadas en columnas mediáticas.

El enrarecido ambiente que se crea alrededor de todas esas salidas también son una clara muestra de que los concesionarios de la industria de la radiodifusión se conducen con escasa transparencia; que obedecen a códigos no escritos pero sí de costumbre y forjados desde el otorgamiento discrecional de concesiones radioeléctricas a mitad del siglo pasado.

Pero también es resultado de que la autoridad, el Instituto Federal de Telecomunicaciones, no ha ejercido todo su poder regulatorio para exigir mayor transparencia a los industriales de ese giro cuando se trata de acciones de negocio que impactan a las audiencias. Ahora mismo, el IFT espera que la Suprema Corte de Justicia de la Nación le aclare en definitiva si está o no en su órbita el también regular sobre contenidos en radiodifusión, un tema que lo tiene enfrentado con los empresarios del radio y la televisión desde mediados del 2015.

La salida de Leonardo Curzio del 100.1 de FM de Núcleo Radio Mil, oficialmente por una baja en el gusto del público y menor presupuesto, se enmarca apenas un día después de que dos de sus comentaristas argumentaran inconsistencias en la postura de un partido político sobre el hecho de no echar más mano de los recursos públicos para lo que resta del año y las presidenciales del siguiente, esto como resultado de las demandas de los mexicanos, que tras el terremoto del 19 de septiembre, se sienten más agraviados por el despilfarro de dinero público vías los institutos políticos.

Una ausencia como la del conductor y doctor en historia igualmente se traduce como una disminución de la pluralidad y el análisis en la radio capitalina, amén de que Enfoque Noticias de Leonardo Curzio también llegaba por cadena nacional a varios puntos de la República Mexicana.

Leonardo Curzio dejó su espacio apenas un mes de iniciado -el 8 de septiembre- el proceso electoral federal que dio el primer pitazo para las elecciones de julio del 2018 y diez semanas antes de que las distintas fuerzas políticas definan a sus primeros candidatos de cara al 1 de julio próximo, por lo que su voz y experiencia en 12 años de un noticiero con análisis y enfocado en la vida nacional es necesaria para los mexicanos que buscan orientación y que sirve también como voz crítica para un gobierno federal que por estos días vive sus horas más bajas entre la aceptación de sus gobernados.

Núcleo Radio Mil, que no ha respondido a una solicitud de entrevista para con este medio, ha comentado en sus propios espacios radiofónicos que la ausencia de Leonardo Curzio derivó de un descenso en sus escuchas. Analistas del sector, por su parte, opinan que el hecho resultó de una presión del Partido Revolucionario Institucional ante los comentarios incomodos de los comentaristas María Amparo Casar y Ricardo Raphael en el segmento “Tertulia de los jueves” de Enfoque que cuestionaron la estrategia del PRI luego del sismo. Algunos también han presumido que la renovación de la concesión del 100.1 de FM de Stereo Cien habría sido una de las motivaciones.

Respecto a esa última afirmación, el Registro Público de Concesiones del IFT dice que los permisos de Stereo Cien ya fueron renovados y que los dueños de esa empresa lograron previamente una concesión única con vigencia hasta el año 2046.

Con base en los números de ratig que lograban Enfoque y Leonardo Curzio en Stereo Cien, NRM Comunicaciones sí tendría argumento para definir el fin de un segmento en particular como el de “Tertulia de los jueves”.

De acuerdo con la firma de investigación INRA, entre marzo y agosto de este año, Enfoque Noticias cayó un lugar en la tabla general de los noticieros más escuchados en la FM de la capital mexicana. En marzo, Enfoque tenía 0.48 puntos de rating y en agosto, 0.44 puntos. Pero también las audiencias de los noticieros de Imagen Radio, W Radio y MVS Comunicaciones registraron bajas en el mismo lapso; sólo Radio Uno mantuvo su racha de crecimiento en el periodo.

En la comparativa interanual agosto del 2016 contra agosto del 2017, INRA indicó a El Economista que Enfoque de Leonardo Curzio pasó de un rating promedio de 0.48 puntos a uno de 0.44 puntos y su share, de 2.22% en agosto del 2016 a uno de 1.97% en agosto del 2017.

Según INRA, Enfoque Noticias de Leonardo Curzio vía Stereo Cien 100.1 tenía un mercado de 96,155 fieles escuchas. Al dejar ese espacio, Curzio había convertido a Enfoque en el quinto programa radiofónico noticioso más escuchado por las mañanas en el Valle de México, meritorio ante otras propuestas como las de Ciro Gómez Leyva en noticias o La Z, La Ke Buena, Stereo Joya, Universal y Alfa Radio en entretenimiento que acaparan el grueso del mercado matutino.

El fin de un espacio para Curzio refleja otro hecho: que cada vez existe menos oferta y líderes de opinión que logren atrapar a los públicos, que por ejemplo, han dejado personajes como José Gutiérrez Vivó, Carmen Aristegui o Jacobo Zabludovsky, magos para llegar a los oídos de los escuchas.

Los públicos de todos ellos han buscado otros espacios para oír; incluso Curzio se habrá beneficiado de la salida de Carmen Aristegui y de Gutiérrez Vivó, pero los resultados pocos lo sabrán.

“Da la impresión de que Curzio se dirigía a una audiencia muy precisa, incluso un tanto elitista que no captaban los conductores de otros espacios radiofónicos. Me refiero a una audiencia de corte académico, un tanto intelectual y mucho más receptiva a los análisis”, cuenta Claudia Benassini, investigadora de la Universidad La Salle. “Ricardo Raphael es sobrino de Miguel de Lamadrid y Casar, cercanísima a Santiago Creel; así que críticos muy sagaces, pues no. No para perturbar al PRI. Pero sí sigue pareciendo un golpe a la libertad de expresión por la forma en que lo hicieron”.

De haber sido lo contrario, se reflejaría que el gobierno en turno es uno de piel delgada; por lo que apremia que la Suprema Corte de Justicia defina cuánto es el alcance del IFT para salir en defensa de los usuarios en este tipo de acontecimientos.

“No me han cesado, me voy por mi propia voluntad, he renunciado. Siempre he creído que la libertad de expresión es la madre de todas las libertades”, ha comentado en prensa Leonardo Curzio sobre la decisión del NRM Comunicaciones de solicitarle la renuncia de sus dos colaboradores.

Claudia Benassini confía en que la licitación de espectro para nuevas estaciones de radio que recién concluyó deberá permitir el crecimiento de la pluralidad de voces y por consiguiente de la democracia en los medios electrónicos.

Al respecto de esa licitación de espectro del Instituto Federal de Telecomunicaciones, líderes del NRM han resultado salpicados del caso Tecnoradio, un postor que apostó cerca de 288 millones de pesos por 37 estaciones que no pagó, pero que sí provocó una investigación de la Procuraduría General de la República, a solicitud del IFT.

Todavía se desconoce si la salida de los comentaristas obedeció a una falta de presupuesto y audiencia; analistas han presumido que María Amparo Casar y Ricardo Raphael facturaban 28,000 pesos mensuales por sus apariciones en Enfoque Noticias.

Falta por conocer la postura oficial del defensor de las audiencias de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión sobre este caso.

Todo esto tiene mucho por contarse aún, dice Claudia Benassini, de la Universidad La Salle: “Con Aristegui y Curzio son situaciones distintas. Aristegui ya venía de un enfrentamiento con los Vargas e imponía sus condiciones de trabajo; tenía muchísimo rating y una audiencia empoderada. Curzio no tenía tanto de esto. Lo único que los iguala -lo que se presume- es el golpe a la libertad de expresión”.

erp