No habrá excepciones por país en la aplicación de aranceles a la importación estadounidense de acero y aluminio, aunque podrían existir algunas exenciones corporativas, afirmó Peter Navarro, director del Consejo Nacional de Comercio de la Casa Blanca.

El gobierno de Donald Trump resolverá esta semana los términos en los que se aplicarán los gravámenes comerciales (llamados técnicamente salvaguardas), que se fijarán en 25% para el caso del acero y en 10% para el caso del aluminio, bajo el argumento de proteger la industria estadounidense por motivos de seguridad nacional.

“Por el momento ningún país está excluido (de los aranceles, pero) habrá un procedimiento de exenciones para casos particulares donde debamos tener exenciones, para que los negocios puedan avanzar”, dijo Navarro sin dar mayores detalles en el programa State of the Union de la cadena estadounidense CNN.

El jueves de la semana pasada, el gobierno de Donald Trump anunció la implementación de los aranceles tras un diagnóstico del Departamento de Comercio estadounidense conducido bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 en su forma enmendada, que tiene como propósito identificar potenciales riesgos de las importaciones en la seguridad nacional.

Trump ha hablado a los líderes mundiales sobre las planeadas alzas arancelarias, pero no dio indicios de que permitiría exenciones, dijo el domingo el secretario de Comercio, Wilbur Ross.

Navarro y Ross, que han defendido políticas más fuertes para reducir los desequilibrios comerciales estadounidenses, acudieron el domingo a programas en la televisión nacional de Estados Unidos con el propósito de contener el impacto global del anuncio de Trump.

Ross minimizó los posibles efectos de los aranceles propuestos sobre la economía estadounidense. Sostuvo que la suma total de aranceles que propone el gobierno de Estados Unidos es de unos 9,000 millones de dólares al año, una fracción de 1% de la economía.

“Por eso, la idea de que destruirán muchos empleos, subirán los precios y alterarán las cosas, es incorrecta”, dijo Ross en el programa Meet the press, de la cadena NBC.

Represalias en la mira

En reacción al anuncio del presidente Donald Trump de que Estados Unidos impondrá aranceles de 25% a sus importaciones de acero y de 10% a las de aluminio, varios países anunciaron que se preparan para tomar medidas de represalia comercial con impactos compensatorios.

La posición de Trump exacerbó a las partes afectadas al difundir el viernes este tuit: “Cuando un país (Estados Unidos) está perdiendo miles de millones de dólares en comercio virtualmente con cada país con el que tiene negocios, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”.

“Por ejemplo, cuando estamos perdiendo 100,000 millones de dólares con un país y se hace el listo, dejamos de comercializar y ganamos en grande. Es fácil”, añadió.

Trump anticipó que la medida será tomada oficialmente durante el transcurso de la presente semana y si bien ha dicho que será generalizada para todos los países, varios han pedido ser excluidos por considerar que no afectan a la seguridad nacional de Estados Unidos, el argumento central por el cual quiere elevar los aranceles.

“Impondremos aranceles sobre Harley-Davidson, sobre el bourbon y los jeans Levis”, dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a la televisión alemana.

“Estamos aquí y van a conocernos. Nos gustaría tener una relación razonable con Estados Unidos, pero no podemos enterrar simplemente la cabeza en la arena”, agregó.

Roberto Azevedo, director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), alertó que su agencia está “claramente preocupada” por los planes de Estados Unidos y que “una guerra comercial no le interesa a nadie”.

“El potencial de escalada es real, como hemos visto en las respuestas iniciales”, dijo en comentarios enviados por correo electrónico a The Associated Press por un portavoz de la OMC.

Se abrirá “caja de pandora”

En general, las noticias de Trump se encontraron con una caída en las acciones de Estados Unidos y una protesta de los socios comerciales. “Se abrió la caja de Pandora”, dijo un funcionario comercial de Japón, según la prensa de esa nación asiática.

“Todos los países deben lidiar con la situación juntos y trabajar juntos para explorar soluciones en lugar de tomar restricciones comerciales unilateralmente y beneficiarse a costa del vecino”, indicó Hua Chunying, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China. El ministerio de Comercio comunicó que China trabajará con otros países para tomar medidas apropiadas para proteger sus intereses si es necesario.

La Unión Europea “presentará en los próximos días una propuesta de contramedidas compatibles con la OMC contra Estados Unidos”, dijo Juncker, la semana pasada. Éstas pueden incluir derechos de salvaguardia, una especie de medida de emergencia temporal, así como una queja ante la OMC.

Estados Unidos importa unos 20 millones de toneladas de acero al año, por alrededor de 24,000 millones de dólares, ubicándose como el mayor importador del mundo, según los datos del ministerio alemán de Economía. (Con información de Reuters)

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