Javier Jiménez Espriú, eventual titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, dijo que cuenta con información de que en la construcción del nuevo aeropuerto “las obras van muy retrasadas” y si siguen ese ritmo estaría concluido a finales del 2023, además de que la inversión ejercida a la fecha es de 16% (de 13,300 millones de dólares que costará), básicamente en trabajos de cimentación y aproximadamente 50% ya está comprometido.

En contraste, representantes del gobierno federal han reiterado que los trabajos marchan conforme a lo planeado y la primera etapa de la terminal se inaugurará en octubre del 2020 (antes de que termine este año se tiene previsto que se hayan terminado dos pistas y el “cascarón del edificio terminal” esté listo).

Dicho tema será uno de los primeros a tocar en las reuniones técnicas que iniciarán esta semana con representantes de la SCT, porque independientemente de todo, la demanda de servicios aéreos sigue creciendo y es urgente tomar una decisión al respecto.

“No podemos decirle al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM): ‘espérate tantito en condición de saturación porque como se retrasó tal obra’. No podemos dejar la saturación, tenemos que resolverla en una forma o en otra”, comentó.

En conferencia de prensa, Espriú reiteró que hay tres opciones al respecto: continuar con la construcción del nuevo aeropuerto con algunos ajustes, que se concesione (lo más rápido posible y que se incluya su terminación y operación) y la propuesta de desarrollar la base de Santa Lucía como un complemento al AICM (el proyecto original precisa que en ambos aeropuertos habría operaciones nacionales e internacionales). En cualquier caso, dijo, se buscará lo que mejor convenga al país y la sociedad será informada. Se pedirá su opinión. Luego del encuentro sabatino con medios, El Economista preguntó al próximo funcionario:

—Quienes participan en la industria aérea han dicho que el nuevo aeropuerto es una decisión técnica y no política, ¿por qué sugerir una consulta?

Vamos a discutir con todos la decisión. Partimos de que el nuevo aeropuerto funcione operativamente y sea viable financieramente, luego de las mesas de análisis, es una alternativa. Otra es la de nosotros. Una vale más, que es la que está en marcha, y la otra es más barata y rápida de desarrollar, porque es un aeropuerto funcional no un Taj Mahal.

—¿Habrá opinión de las aerolíneas?

Claro, también se les consultará.

—¿Quiénes forman parte de su equipo de especialistas?

Me encomendaron liderar el grupo y también estarán Alfonso Romo y Carlos Urzúa, designado como secretario de Hacienda. En principio será un encuentro general y luego iremos diseccionado los temas que nos interesan aclarar: suelos, hidráulicos, ambientales, de aeronavegabilidad, el costo, los contratos.

En su propuesta de dos aeropuertos se ha cuestionado el lado de aeronavegabilidad, ¿quién los asesora en ese asunto?

Ya los conocerán, son expertos en la materia. Ya trabajamos con ellos y lo más importante es que son made in México. Las reuniones permitirán que se tome la mejor decisión para el país.

Invertirían 25,000 mdp para modernización

Istmo de Tehuantepec, de los megaproyectos en próximo sexenio

La modernización del Istmo de Tehuantepec, que incluye un nuevo puerto en Salina Cruz, Oaxaca, será uno de los megaproyectos de infraestructura de la próxima administración, por lo que se planea destinar 25,000 millones de pesos de recursos públicos, afirmó Jiménez Espriú.

Renovar y ampliar la vía férrea existente, las terminales portuarias y el aeropuerto de Ixtepec son algunas de las obras que se busca desarrollar en el siguiente sexenio, aunque no se descarta la incorporación de sector privado en las mismas. Se pretende detonar económicamente la región y captar la demanda insatisfecha de transportación de mercancías entre dos océanos y constituirse, además, en una vía de salida para los bienes y servicios cuya producción se promueva en la propia región del Istmo. Por el momento, se afinan los estudios requeridos para iniciar los trabajos “tan pronto sea posible”.

Espriú también comentó que, para el desarrollo de la zona del sureste, como lo ha comprometido Andrés Manuel López Obrador, se iniciará un programa de pavimentación de caminos, el cual estará a cargo de empresas y mano de obras locales, que también serán las encargadas de dar el mantenimiento requerido, todo mediante procesos que se van a realizar “en absoluta transparencia”.

“Llevar caminos pavimentados a cerca de 350 cabeceras municipales del país que no tienen esa posibilidad de comunicación será una prioridad. Nos referimos fundamentalmente a la zona sureste: Oaxaca, Chiapas y Guerrero”. A decir del ingeniero, se respetarán lo usos y costumbres de cada una de las regiones y los temas ambientales en la construcción de nueva infraestructura, por lo que no se espera que haya obstáculos. (Alejandro de la Rosa)

alejandro.delarosa@eleconomista.mx