En cada uno de los supermercados chilenos que lograron abrir en las jornadas del lunes y martes, se repitió la escena: largas filas de personas esperando, en absoluto orden, su turno para entrar a realizar sus compras. Los locales contaron con protección militar.

La escena se repitió en pequeños almacenes de barrio, donde en algunos casos se restringió la compraventa de pan a medio kilo por persona. Esto se pudo realizar gracias a que gran parte de los trabajadores llegó a sus puestos de trabajo.

Luego de los saqueos del fin de semana por las protestas contra el fallido aumento del precio del metro, desde el gobierno se informó que a nivel nacional se abrieron 476 supermercados, es decir, apenas un tercio de los más de 1,380 establecimientos que contabiliza el Instituto Nacional de Estadística.

La presidenta de la Asociación de Supermercados, Catalina Mertz, dijo que 258 puntos han sido saqueados, 16 han sido afectados por incendios, mientras que 36 sufrieron daños menores. La estimación de los daños no ha podido ser valorizada aún.

La Cámara de Comercio de Santiago, liderada por Peter Hill, dijo que el sector sufrió en los últimos días los más graves ataques de que se tenga registro en su historia.

Ayer martes, la estrategia de las grandes cadenas de supermercados fue la misma: abrir cerca de las 9 de la mañana hasta las 2 de la tarde, y a condición de contar con resguardo militar.

Compañías como Cencosud (Jumbo y Santa Isabel), Walmart (Lider, Ekono y Acuenta) y SMU (Unimarc) están trabajando para mantener los supermercados abastecidos.

Desde el grupo Falabella, indicaron que varios de los locales y formatos de sus unidades de negocio han sufrido daños en las distintas regiones del país, tanto en términos de pérdida de mercadería como de infraestructura. “Estamos haciendo una evaluación de los daños y trabajando para normalizar nuestra operación lo antes posible”, informó el conglomerado.

En el caso de las farmacias, un total de 152 resultaron “destruidas”, dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich. Cruz Verde informó que ha visto afectados cerca de 100 locales por actos vandálicos en diversas comunas del país, concentrándose la mayor cantidad en Santiago Centro.

En el caso de la marca Empresas Salcobrand, el balance arrojaba 41 farmacias con diversos niveles de daño, a los cuales se suman cuatro locales de Preunic.

A su vez, Farmacias Ahumada resultó con un total de 55 locales afectados, de los cuales cinco fueron quemados. La empresa mantiene abiertas 36 farmacias en la Región Metropolitana (ocho de ellas de urgencia), dentro de las 111 que mantiene operando a nivel nacional.

Con relación a la capacidad de atención de la red de farmacias a lo largo del país, Mañalich añadió que están operando 200 locales de Salcobrand, 150 de Cruz Verde y 70 de Doctor Simi.

Suministro de combustible

Las filas se repitieron en las estaciones de servicio. También la espera se realizó en orden.

En el sector hay coincidencia en que el desafío está en que no se corte la cadena de suministro de algunas bencinas, dada la alta demanda que hay en Santiago y otras ciudades. La Copec informó que la mayoría de sus servicentros estuvieron operativas. De un total de 663 estaciones, sólo ocho están fuera de servicio en la Región Metropolitana y en cinco en otras regiones. Mientras, Enex, licenciatario de Shell en Chile, informó que sus estaciones, en su gran mayoría, se encuentran operativas. De 151 ubicaciones que componen la red en la Región Metropolitana, 123 están funcionando, y en regiones 254 están operativas.

A nivel general, el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, señaló que, en materia de combustibles, 76 estaciones de servicio fueron destruidas. Sin embargo, “no hay problema de suministro”.

“Todos tenemos responsabilidad”

Empresarios chilenos hacen mea culpa tras la crisis

Los representantes de los grandes empresarios se reunieron en la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), para analizar el descontento de las personas y que quedó de manifiesto en las últimas jornadas.

A la salida de la instancia, el presidente de la CPC, Alfonso Swett, indicó que en las últimas horas “hemos visto cansancio en parte importante de la sociedad”, añadiendo que también se ha escuchado “un grito colectivo fuerte, que tal vez antes sólo escuchábamos como un murmullo. Creo que es un llamado que hay que recoger con mucha humildad, es un llamado a hacernos cargo de reconstruir la seguridad social, el orden público y la paz social”.

Pero entre las palabras de Swett también hubo espacio para realizar un mea culpa por parte del empresariado por el conflicto social que detonó con el alza en el pasaje en el metro.

“Lo que estamos viendo hoy día son consecuencias. Y en las consecuencias por supuesto que todos tenemos responsabilidad”, dijo.

El líder los grandes empresarios también tuvo palabras para las pymes que han sufrido con los saqueos que se han registrado a lo largo del país desde el viernes pasado, indicando que como gremio las apoyarán.

Además, Swett indicó que se pondrán a disposición para “escuchar con los oídos grandes”, para construir y reconstruir el Chile de todos “y que en definitiva nos permita darle paz y tranquilidad a todas nuestras familias”.