La Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ) pidió al gobierno federal que se reconsidere la iniciativa de reforma constitucional en materia eléctrica, ya que aumentará sus costos luego de que de hecho entre 2019 y 2020 las ventas en volumen de la petroquímica nacional cayeron en 9.5%, situándose en 4.38 millones de toneladas, con lo que de haber constituido más de 10% del PIB hace dos décadas, la química nacional ya sólo representa el 2 por ciento.

“Afectará nuestra ya de por sí deteriorada situación que por falta de insumos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex), nos tiene en un nivel de importaciones de 28,300 millones de dólares, con una balanza deficitaria por 20,300 millones de dólares, al cierre del 2020”, dijo Emundo Rodarte, presidente del organismo. 

Durante la inauguración del 53 Foro ANIQ 2020 que se llevó a cabo de manera virtual con la participación de al titular de Energía, Rocío Nahle, el empresario realizó diversas propuestas puntuales por parte de esta industria para el gobierno federal, como aumentar la producción de gas y la disponibilidad de etano; excluir a la industria química de cualquier tratado comercial con China o Corea, ya que en la actualidad no se encuentra en condiciones de competir; quitarle la restricción del 11 de junio pasado en que el SAT sólo permite la importación por el punto donde está registrado en su permiso, lo que se conoce como obstrucción de un lugar distinto al autorizado (LDA), ya que jamás se han registrado irregularidades en esta industria, además de replantear los cambios en materia eléctrica del gobierno federal, que subirán los costos de uno de los insumos principales para la producción química.

“Las medidas de restricción a los puntos de importaciones van a afectar a 68% de las empresas petroquímicas y químicas del país, lo que implica 4 millones de toneladas o 300 millones de dólares en pérdidas anuales por esta medida”, dijo el empresario.  

Aclaró que pese al esfuerzo de la industria química privada, la falta de materias primas por el desabasto de insumos petroquímicos por parte de Pemex, provocó que la producción durante el 2020 solo pudiera abastecer al 24% de la demanda nacional.

En su turno, la secretaría Energía, Rocío Nahle, destacó la relevancia de la industria química y de la ANIQ para el desarrollo del país, y reconoció los “acertados” señalamientos expresados por el presidente de la ANIQ, respecto a la situación que atraviesa el sector. Ante ello, la funcionaria se comprometió a instaurar una mesa de trabajo conjunta con la industria, en la que se incluya al SAT, para ayudar a agilizar y resolver las dificultades que representan algunas restricciones.

“Es un tiempo de crisis y lo que se necesita es la ayuda del Gobierno, es reactivar, es ver cómo los podemos ayudar”, señaló. “Sus peticiones son muy puntuales, justas y necesarias. Estamos para coadyuvar. Yo soy una convencida de esto, y tengo que apoyar tanto a ustedes, como en mi caso a Pemex, y hacer este vínculo para impulsarlos todos los días”.

La titular de Energía dijo que se incluye a las importaciones química y petroquímicas en estas reglas porque luego de que cayó el huachicol, los cárteles buscaron otras formas de traficar con combustible e importan volúmenes y productos con fracciones arancelarias distintas, particularmente reportándolos como químicos cuando son combustibles como gasolina y diésel.