Para tener un Estado fuerte que pueda asumir el rol de proveer bienes públicos y atender las necesidades de la población, se requiere impulsar una gran reforma fiscal, advirtió el Subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel.

Al participar en una de las sesiones virtuales de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, donde compartió ideas con otros tres notables: Rolando Cordera y Enrique Provencio, catedráticos de la UNAM, así como Valeria Moy, directora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) comentó que si el objetivo es ayudar a la población que se ha quedado atrás, en niveles de pobreza y desigualdad, se requiere una reforma fiscal, como la propuesta por uno de los panelistas.

“Para un país como el nuestro, con el nivel de desigualdad y pobreza que tenemos, es necesario reducir las inequidades y para lograrlo, se tiene que producir un Estado que les garantice un mínimo nivel de bienestar desde la cuna hasta la tumba”, señaló Esquivel.

A pregunta expresa del moderador, sobre “¿qué cosas del pasado deberían aprenderse como lecciones; qué cosas de antes de la crisis deberían de quedarse y qué cosas deberían tirarse literalmente a la basura?”, Rolando Cordera, dijo que se requiere un máximo esfuerzo como parte de la recuperación para “jalar a los que están quedándose atrás por el empobrecimiento”.

“Asumiendo, como dice Enrique Provencio (participante en la sesión), que ya está en marcha la recuperación, necesitamos gastar mucho más de lo que hemos gastado en el apoyo directo a los trabajadores Y si tenemos que modificar el presupuesto, pues modifiquémoslo”, comentó Cordera.

México necesita organizar su Estado “y arriesgarse a construir con todos los sectores de la sociedad un vasto programa de inversiones al que todos busquemos sostener (...) Se necesita claramente una amplia reforma hacendaria que pase por una reforma tributaria”, añadió.

Mitigar costos sociales

Enseguida de su participación, en la sesión titulada Una nueva economía para la próxima normalidad, Esquivel refirió que “la estabilidad macroeconómica se debe mantener, impedir que la crisis financiera se sume y se convierta en una nueva crisis, y al mismo tiempo pensar en cómo mitigar los costos sociales de una crisis como la actual.”

Comentó entonces que se puede empezar a pensar en crear una institución como el seguro de desempleo, “y pensar en otras cosas. Pero todas deben pasar por una reforma fiscal integral que le dé recursos al Estado”.

“Que el Estado cuente con los recursos para proveer bienes públicos, atender las necesidades de la población y hacer una economía más resiliente (...) Pero se tiene que hacer poco a poco”.

La crisis actual exacerbó las desigualdades que prevalecen en países como México y en este sentido propuso a mediados del año, dar apoyos mucho más focalizados, así como la instauración de un seguro de desempleo como el que no hay en ningún país de América Latina.

Capital humano: IMCO

En la misma sesión participó la directora del IMCO, Valeria Moy, quien dijo que se debe reconocer que ya hay trabajo que se ha hecho en las administraciones anteriores, que aún siendo perfectibles, deben mantenerse.

Si se pudiera hacer una especie de carta a los reyes pediría invertir más en capital humano, “cambiar el sistema educativo de manera brutal”.

“Yo haría algo radical. No miraría atrás para que los niños aprendan historia de la vieja guardia en libros de texto. Haría algo innovador, algo radical para que los niños aprendan a programar, que aprendan varios idiomas”.

Sugirió dar más dientes a instituciones como el Banxico, la Comisión Federal de Competencia Económica y la Comisión Reguladora de Energía.

Esquivel remató su participación advirtiendo que “el momento actual de crisis mundial, donde se ha exacerbado la desigualdad en países como México, es cuando se deben discutir los grandes cambios. Porque cuando la economía va bien, no hay tanta conciencia de la relevancia que tiene hacerlos”.

ymorales@eleconomista.com.mx

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