La Unión Europea "no tiene una política contra Rusia" declaró el viernes en Riga el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, pero sí "una política que garantiza el respeto de la paz y las fronteras en Europa".

"Es una política que exige y seguirá exigiendo sacrificios y el precio a pagar es a menudo más elevado en países como Letonia, pero no hay alternativa a ello" prosiguió Tusk, tras una entrevista con la primera ministra letona Laimdota Straujuma.

Letonia, como las otras dos repúblicas bálticas, Lituania y Estonia, está muy preocupada por la anexión de Crimea por Rusia así como por el apoyo de Moscú a los separatistas prorrusos del este de Ucrania y la intensificación de vuelos de la aviación militar rusa cerca de su espacio aéreo.

"Uno de los desafíos" a los que se enfrenta la presidencia rotativa letona de la UE "está en su vecindad oriental" con Rusia, dijo Tusk, antes de reafirmar "los principios intangibles de la integridad territorial y de la soberanía".

En este aspecto "Letonia está idealmente ubicada para tratar nuestras relaciones con Rusia y nuestros vecinos orientales", explicó.

erp