De enero a octubre de este año, el subejercicio del gasto público, sumó 364,136 millones de pesos, de acuerdo con el reporte de Finanzas Públicas y Deuda Pública divulgado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La dependencia detalló que el mayor subejercicio se dio en el gasto programable, es decir, aquel que se destina a proveer bienes y servicios públicos a la población. En este rubro, el gasto quedó 246,977 millones de pesos por debajo de lo programado.

Lo anterior se debió, principalmente, a los subejercicios que tuvieron las empresas productivas del Estado —Pemex y CFE— así como el gobierno Federal.

En el caso del gasto no programable, el cual se destina al cumplimiento de obligaciones que tiene el gobierno como pagos pendientes, gastos relacionados con la deuda y los recursos que se transfieren a las entidades federativas, el subejercicio del periodo sumó 117,158 millones de pesos. Esto se entendió, en su mayoría, por los menores recursos que se ejercieron de las participaciones.

En total, en los primeros 10 meses del año el gasto neto presupuestario fue por 4 billones 644,166 millones de pesos, lo que significó una reducción de 2.0%, en términos reales, respecto a lo que se gastó en el 2019.

En el caso del gasto programable, los recursos que se ejercieron fueron por 3 billones 407,919 millones de pesos, 1.5% menos que el año pasado, mientras que en el gasto no programable se ejercieron 1 billón 236,246 millones de pesos, 3.2% menos que en el mismo periodo del año previo.

Tanto la Secretaría de Economía como la Secretaría de Turismo continuaron presentando incrementos significativos en su gasto de enero a octubre de este año. En el primer caso, el crecimiento del gasto fue de 281%, mientras que en Turismo se incrementó en 238 por ciento.

En el caso de Economía, la cual ejerció un presupuesto de 36,778 millones de pesos en el periodo, los incrementos en los últimos meses de su gasto se han dado por mayores recursos para el Programa de Apoyo Financiero a Microempresas Familiares, así como mayores recursos para el Programa Microcréditos para el Bienestar, los cuales se han impulsado ante la crisis provocada por el Covid-19.

En tanto, en la Secretaría de Turismo, que gastó 7,028 millones de pesos, el aumento ha sido para destinar mayores recursos a los proyectos de transporte masivo de pasajeros, así como para el fomento y la promoción de la inversión en el sector, uno de los más golpeados durante el confinamiento y la coyuntura actual.

ana.martinez@eleconomista.mx