Las inscripciones semanales al subsidio por desempleo en Estados Unidos bajaron más de lo esperado para reposicionarse en el nivel de hace seis semanas, según cifras publicadas por el Departamento del Trabajo de ese país.

El ministerio registró, luego de corregir las variaciones de temporada, 254,000 pedidos de ayuda al desempleo en la semana que terminó el 5 de noviembre. La cifra marca una disminución de 11,000 solicitudes.

Esta disminución superó las expectativas de los analistas, quienes proyectaban la semana pasada que las solicitudes de este subsidio llegarían a 260,000.

Con esto, las solicitudes han estado por debajo de las 300,000 por 88 semanas consecutivas, el lapso más extenso desde 1970, lo que significa un mercado laboral saludable.

El promedio móvil de cuatro semanas para las solicitudes, que elimina la volatilidad semanal, subió en 1,750, a 259,750, la semana pasada. El número de personas que aún recibe beneficios tras una semana inicial de ayuda tuvo un aumento de 18,000 y llegó a 2.04 millones la última semana de octubre.

El dato de pedidos de beneficios por desempleo es publicado tras el reporte mensual de empleo del mismo mes, que fue divulgado la semana pasada.

Las contrataciones se han frenado con respecto al año pasado pero siguen siendo lo suficientemente robustas como para reducir el desempleo a largo plazo. Las empresas crearon 161,000 empleos en octubre, y la tasa de desempleo bajó a 4.9 por ciento.

Por su parte, las empresas parecen estar suficientemente confiadas en el futuro como para mantener su nivel de personal. Y por lo general cuando escasean los despidos, quiere decir que aumentan las contrataciones.

Un informe por separado ,emitido a comienzos de esta semana, mostró que los despidos están casi a sus mínimos históricos.

En general, en Estados Unidos, el crecimiento económico subió a una tasa anual de 2.9% en el periodo de julio a septiembre luego de registrar 1.1% en la primera mitad de año.

Con un mercado laboral fuerte, la Reserva Federal de Estados Unidos actualmente contempla un alza de las tasas de interés en su próxima reunión de política monetaria en diciembre; ello pese a la inesperada victoria del republicano Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos.