Durante 2017 se registró una salida de capitales del mercado mexicano equivalente a 16 millones de dólares por día. Al cierre del año la inversión de cartera dirigida a México se redujo en 5,683 millones de dólares, la mayor caída en este tipo de inversión desde 2015.

Los datos de la balanza de pagos anual, a cargo de Banco de México (Banxico), revelan que la inversión de cartera; es decir, la realizada en acciones y bonos del sector público y privado, cerró el año con un saldo de 23,989 millones de dólares, el monto más bajo en dos años.

En este año el clima de incertidumbre imperó en el mercado mexicano, con una tendencia alcista de la inflación y episodios de volatilidad cambiaria por la renegociación del TLCAN, contexto al que se añadió el ciclo de normalización de la política monetaria en Estados Unidos. Por lo que, persiguiendo que la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos se mantuviera estable, Banxico llevó su tasa objetivo a un nivel de 7.25% anual al finalizar el año.

La mayor fuga de capitales se dio desde el sector público, del que salieron 44 millones de dólares cada día. En el transcurso del año este renglón captó 5,785 millones de dólares en inversión, 15,666 millones menos que en 2016. La inversión recibida por el sector público en 2017, a través de valores emitidos en el exterior y vía mercado de dinero, ha sido la más baja desde 2008.

A pesar del complicado entorno, la inversión captada por el sector privado aumentó en 9,983 millones de dólares respecto a 2016, cerrando 2017 con el mayor monto de inversión en cinco años: 18,230 millones de dólares. El mercado de dinero recibió el 56% de esta cifra y el restante 44% se atrajo por medio de valores emitidos en el exterior.

Este último segmento logró la recuperación más significativa, luego de que en 2016 reportara la salida de 1,231 millones de dólares, en 2017 captó poco más de 8,000 millones de dólares. Otros 10,224 millones de dólares fueron recibidos en el mercado de dinero.

La percepción de riesgo en el mercado mexicano por parte de los inversionistas extranjeros se acentuó en el año. Para hacer frente a la aversión al riesgo, el banco central dejó ver un tono más hawkish (a favor del alza en tasas) en la minuta de su última decisión de política monetaria

No descartaron que se repitan episodios de volatilidad, por ejemplo, en medio del proceso electoral de este año, por lo que sus acciones parece se orientarán a mantener el diferencial de tasas con Estados Unidos para contrarrestar la percepción de riesgo y retener este tipo de capitales característicamente volátiles.

A la inversión de cartera en México se restaron 19,753 millones de dólares de inversiones de cartera realizada por mexicanos en el exterior, con lo que el saldo del renglón cerró el año en 4,235 millones de dólares, el más bajo desde la salida de cerca de 19,000 millones de dólares registrada en 2009.

thamara.martinez@eleconomista.mx