Standard & Poor's bajó el panorama de la calificación crediticia de Gran Bretaña a "negativo" desde "estable", aunque mantuvo la nota en "AAA", el máximo nivel del grado de inversión.

S&P dijo que la revisión del panorama refleja la opinión de que podría recortar la nota dentro de los próximos dos años si se debilita el desempeño fiscal más allá de las expectativas de la agencia crediticia.

"Creemos que esto podría ocurrir, en particular como resultado de un retrasada y desigual recuperación, o un debilitamiento en el compromiso político a la consolidación", aseguró S&P.

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