El Servicio de Administración Tributaria (SAT) continúa con su lucha contra la evasión y elusión fiscal. Al  2 de julio pasado, la autoridad fiscal identificó a 5,390 contribuyentes que, definitivamente, simulan operaciones.

Dichos contribuyentes están publicados en la famosa lista negra del SAT, que comenzó a hacerse publica en el 2014 con la implementación de la reforma fiscal y se actualiza cada 15 días en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

De acuerdo con el artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación (CFF), cuando el fisco detecte que un contribuyente emite comprobantes sin contar con los activos, personal, infraestructura o capacidad material para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan dichos comprobantes, o bien, que los causantes no se encuentren localizados, se presumirá la inexistencia de las operaciones amparadas en tales comprobantes.

Al ser identificado, el SAT deberá notificar al contribuyente que se encuentra en dicha situación a través del Buzón Tributario y mediante el DOF, con el objetivo de que el pagador de impuestos pueda aportar documentación e información para desvirtuar los hechos en un plazo de 15 días a partir de la última notificación.

En este sentido, desde el 2014 el órgano recaudador ha sumado a un total de 8,149 pagadores de impuestos en su lista, los cuales se presume que simulan operaciones; sin embargo, de éstos sólo 66% ha sido determinado como definitivo.

Asimismo, existen 2,586 contribuyentes (31.7%) que aún no han presentado las pruebas para solucionar su situación fiscal, mientras que 122 (1.4%) ya lograron desvirtuar la presunción de operaciones.

Los delitos de defraudación fiscal, como lo son la simulación de operaciones, son sancionados de tres meses a nueve años de prisión, dependiendo del monto defraudado, mientras que la adquisición de comprobantes fiscales falsos se sanciona de tres meses a seis años de prisión.

De acuerdo con información del SAT, a finales del año pasado, las empresas fantasma generaron facturas por 1.4 billones de pesos, lo que equivale a casi 5% del Producto Interno Bruto.

Lista efectiva, pero con daños colaterales

Si bien la lista negra del SAT cuenta con un buen porcentaje de efectividad en lo que se refiere a detectar a contribuyentes que realizan malas prácticas, algunas veces produce daños colaterales a pagadores de impuestos que sí cumplen adecuadamente con sus obligaciones fiscales.

“Es un hecho que existen el lavado de dinero, la venta de facturas y las empresas fantasma (...) Ante este escenario, el SAT empezó a realizar acciones en contra de esto y es donde entra la modificación del artículo 69-B del CCF; sin embargo, muchas veces pagan justos por pecadores”, explicó el especialista fiscal Carlos Cárdenas.

En este sentido, Manuel Toledo, socio de Proactive Tax & Legal, dijo que, pese a que el contribuyente pueda desvirtuar la simulación de operaciones, la reputación de éste queda manchada e incluso debe gastar en la defensa de sus operaciones.

Explicó que es un tema que debe analizarse profundamente e, incluso, hacerle alguna observación o sanción administrativa a los funcionarios que abusen en su actuar con los contribuyentes. El SAT debe investigar primero al contribuyente que haya recibido una factura apócrifa, pues puede tratarse de un cliente cumplido y, luego, ir por aquel que efectivamente esté simulando operaciones, acotó.

Ante esta problemática, la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente ha estado trabajando en conjunto con el SAT para elaborar un criterio que pueda solucionar este inconveniente ya que, incluso, muchas veces se sube al listado a contribuyentes que no han sido auditados.