París, Fra. Ninguna reforma estructural tiene impacto inmediato en la actividad económica, pero de su ejecución depende la confianza de los inversionistas para apuntalar la generación de riqueza, advirtió Jean Pisani-Ferry, comisionado general del gobierno francés para la Planificación Estratégica.

Al participar en la conferencia Riesgo-País Coface 2015 , dijo que nada cambia en el crecimiento a corto plazo con las reformas, pero al mejorar las condiciones de oferta, lo mismo que el marco regulatorio, se van sentando las bases para una inversión productiva a largo plazo.

En su exposición, dedicada a explicar si la deflación es una trampa europea, planteó que al generarse cambios estructurales favorables para la inversión, se echa a andar la economía real y hay una expectativa de que el consumo, el gasto y la inversión se aceleren.

Así es como iniciaría un aumento en la demanda que puede acelerar la actividad económica y diluir el riesgo de deflación, observó.

Pisani-Ferry se apoyó en la experiencia japonesa para destacar que incluso en un contexto de deflación se puede alcanzar un crecimiento de la economía. Pero lo ideal, aseguró, es que se generen las condiciones para acelerar la actividad económica y atajar la deflación.

Por supuesto que hay un riesgo real de una deflación en la eurozona y tiene que ser atajado primero por el Banco Central Europeo. Pero no es el único que puede hacer algo. También se tienen que realizar cambios regulatorios que aceleren la producción y atraigan la inversión, porque es lo que facilitará la generación de riqueza y echará a andar a las economías. Este tipo de reformas tardan tiempo en generar retornos, pero deben hacerse a la par de la ejecución de políticas monetarias , afirmó.

Pymes al rescate

En la sesión dedicada a analizar el papel de las pequeñas y medianas empresas en la actividad económica, Isabelle Job Bazille, economista en jefe de Crédit Agricole, puso de relieve que son estas organizaciones las generadoras del empleo masivo en la región. Esto tal como sucede en México, donde son las pymes el mayor tejido para la creación de puestos de trabajo.

Por ello consideró que tendría que asumirse como un tema de política regional empujarlas, favoreciendo su participación en sectores de alto desarrollo, y esto se puede lograr creando condiciones para permitirles competir entre los países miembros y favorecer su participación formal en el mercado laboral.

En coincidencia, Aurelio Regina, presidente de Manifatture Sigaro Toscano, dijo que en Italia, tras la crisis del 2009, quedó claro que las pymes sobrevivientes resultaron las más fuertes y mejor ubicadas para resistir un contexto negativo y seguir trabajando, y al identificar esto el gobierno se les dio apoyo para apuntalarlas y crecer.