El Impuesto sobre la Renta (ISR) es el principal gravamen mediante el cual el gobierno federal obtiene el mayor número de recursos; sin embargo, durante el primer cuatrimestre del 2018 la recaudación de dicho impuesto desaceleró su tasa de crecimiento.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de enero a abril de este año entraron a las arcas del gobierno 626,574 millones de pesos por el cobro del ISR tanto a personas físicas como personas morales, lo cual representó 58% de los ingresos tributarios y 47.4% de los ingresos totales del gobierno federal.

Sin embargo, en comparación con el año pasado, cuando recaudó 595,741 millones de pesos, la recaudación por ISR apenas presentó un crecimiento de 0.1% en términos reales, el crecimiento más bajo para un periodo similar en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

En el 2013, cuando entró Enrique Peña Nieto al gobierno, la recaudación por ISR creció 5.4%; en el 2014, con la implementación de la reforma hacendaria, se elevó en 17.1%; en el 2015 registró su tasa más alta de crecimiento, de 24.5%; en el 2016 aumentó en 8.9% mientras que el año pasado registró un incremento de 2.7 por ciento.

Si bien ha moderado su ritmo de crecimiento, cabe destacar que ha recaudado más de lo que se tenía previsto para el primer cuatrimestre del año. El Calendario Mensual del Pronóstico de los Ingresos del Sector Público estimó que para los primeros cuatro meses del año, el ISR dejara ingresos por 584,087 millones de pesos, cifra que se superó en 7.2 por ciento.

Para este año, de acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación, el gobierno federal espera obtener 2.9 billones de pesos por el cobro de impuestos, de los cuales 1.5 billones, se estima, serían por el pago de ISR.

Elecciones impactan

La incertidumbre que genera el proceso electoral en México ha afectado, incluso, al pago de impuestos. Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales en Andersen Tax & Legal México, explicó que con el cambio de gobierno algunas empresas han decidido detener su flujo de dinero.

“A raíz del tema electoral, la no claridad sobre quién podría ser el posible presidente y cuáles serían sus cambios, el flujo de efectivo se ha restringido, lo que a su vez ha afectado un poco el tema de solvencia tributaria en los contribuyentes”, aseveró.

Falta liquidez para pagar

Incluso, agregó, hay muchos contribuyentes que no están teniendo la capacidad de solvencia para poder pagar sus impuestos y buscan llegar a acuerdos con la autoridad para pagar en parcialidades.

En este sentido, Herbert Bettinger, experto fiscal, refirió que no sólo el proceso electoral ha impactado en la actividad económica mexicana, sino también la incertidumbre en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la actitud proteccionista de Estados Unidos.

“Si bien no se han reportado bajas abruptas en las importaciones y exportaciones, y aunque se creció en el primer trimestre del año, esto fue menor a lo que podríamos haber esperado. Además, las empresas han tenido problema con las ventas, lo cual genera menores utilidades que a su vez impactan en el poder adquisitivo de los trabajadores”, refirió.

Los analistas coincidieron en que, tras conocerse el resultado de las elecciones, y dependiendo de la forma de gobernar del próximo presidente, el flujo de dinero volverá a la normalidad y la recaudación por ISR podría presentar una tasa de crecimiento más alto, así como la actividad económica.

En el primer trimestre del año, el Inegi reportó que la economía mexicana presentó un crecimiento de 2.3% anual, el crecimiento más bajo registrado en un último año de gobierno para un primer trimestre del año.

Presión, por reforma en EU

Asimismo, desde que se anunciaron los planes de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, de implementar una reforma fiscal que redujera el ISR a empresas, varios analistas y organizaciones han presentado planes para una reforma hacendaria en México que contemple un recorte similar a la tasa corporativa.

En su momento, Aristóteles Núñez, exjefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), alertó que bajar 1 punto la tasa del ISR resultaría en 23,000 millones de pesos perdidos en recaudación para México.

Las empresas en Estados Unidos, desde inicios del año, ya no pagan 35% de ISR, sino que ahora tienen una tasa de 21%, la cual está por debajo de la tasa que tiene México para el impuesto corporativo, que es de 30 por ciento. Lo anterior resta competitividad a México, lo cual, han señalado algunos, podría frenar las inversiones en el país e incluso ocasionar una salida de empresas hacia Estados Unidos.

“Más que irse, lo que puede promover en el futuro esta reforma es que alguna empresa que esté pensando en invertir en México prefiera hacerlo en Estados Unidos; sin embargo, veo poco probable que las compañías que ya se encuentren aquí se vayan”, indicó Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas.

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