La economía mexicana se perfila a una expansión impulsada sobre todo por el sector de servicios, indicó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al interpretar sus mediciones anticipadas de indicadores clave de la producción de manufacturas, consumo y los servicios.

El Indicador IMEF No Manufacturero registró en abril un aumento de 1.3 puntos para cerrar en 53.2 unidades. El Indicador IMEF varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50), de la actividad económica.

Por su parte, el Indicador IMEF Manufacturero disminuyó en abril 0.7 puntos para ubicarse en 50.3 unidades, pero se mantuvo en zona de expansión por segundo mes al hilo.

Estos resultados y el análisis de coyuntura sugieren que al inicio del segundo trimestre del año la actividad económica sigue expandiéndose, ahora impulsada por la reactivación de servicios y comercio”, dijo el IMEF en su reporte mensual.

Destacadamente, el Indicador No Manufacturero tuvo su mejor puntaje en abril desde septiembre de 2017.

Según el Instituto, los resultados del Indicador IMEF de abril sugieren “una tenue mejoría” en la actividad económica, la cual se explica principalmente por el repunte de la actividad del Indicador No Manufacturero.

Destacan los repuntes de los subíndices Producción, Nuevos Pedidos y Entrega de Productos de ese Indicador, los cuales se ubicaron simultáneamente encima del umbral de 50 puntos por primera vez en 24 meses.

Por su parte, si bien el Indicador IMEF Manufacturero disminuyó ligeramente en abril, se mantuvo en zona de expansión.

Conforme avanza el año, las perspectivas económicas mejoran, aunque los riesgos continúan latentes.

En específico, para Estados Unidos, los estimados del crecimiento para 2021 superan 6.0% anual, con la expectativa de que la producción regresará pronto a niveles prepandémicos apoyada por fuertes estímulos fiscales, mejoría en las curvas de contagio Covid-19 y una buena posición del consumidor (con mayores ahorros y menos deudas que en la crisis financiera).

En México, las cifras preliminares del PIB para el primer trimestre del año mostraron un mayor dinamismo en la actividad económica al final de dicho periodo, probablemente favorecido por mejores condiciones epidemiológicas y una mayor movilidad en el país (con ninguna entidad federativa en semáforo rojo a finales de marzo), así como por un mayor estímulo fiscal en Estados Unidos que favorece el dinamismo de las exportaciones y las remesas.

Destaca el dato positivo de la balanza comercial para marzo, el cual mostró mejores perspectivas para la demanda externa.

La inflación anual en México durante la primera quincena de abril registró un máximo desde finales de 2017 (6.05% vs. 4.67% en marzo).

La subyacente aumentó menos, aunque también superando el límite superior del intervalo de variabilidad alrededor del objetivo de Banxico

roberto.morales@eleconomista.mx