La semana pasada la provincia argentina del Chaco sorprendió a sus acreedores al cancelar el vencimiento de sus bonos denominados en dólares haciendo el desembolso en pesos argentinos.

El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, explicó que simplemente no tenía dólares debido a los controles cambiarios locales, pero que daba la deuda por cancelada.

Los mercados reaccionaron al inusual anuncio con una fuerte caída el martes, el primer día de transacciones tras el feriado del lunes, y los declives se prolongaron el miércoles pasado. La caída de los títulos se profundizó, además, luego de que otras provincias, como Tucumán y Formosa, dieran señales de que piensan seguir la misma tendencia.

Capitanich defendió su decisión y llamó a otras autoridades a imitar su ejemplo.

Los rendimientos de los bonos de la provincia de Buenos Aires con vencimiento al 2015 se dispararon el miércoles en 230 puntos base a 20.18% luego de que el vice gobernador, Gabriel Mariotto, respaldara la medida. Lo que pasó en Chaco es muy bueno , indicó, según declaraciones reproducidas por Bloomberg. El precedente es muy importante .

Aunque pagó su deuda, al modificar las condiciones de pago, Chaco cayó en la práctica en lo que se denomina como un default selectivo .

Tras las señales dadas por las provincias, el banco central de Argentina hizo oficial su política de que los emisores de deuda en dólares, sólo podrán acceder a la moneda estadounidense para pagar, si sus contratos están regidos por la ley internacional. Aquellos bonos en dólares regidos por la ley argentina, no tendrán acceso a la moneda.

De esta forma, las autoridades dieron el visto bueno a la pesificación de la deuda.

TEMORES EN EL MERCADO

Los anuncios reactivaron los temores de que los intentos del gobierno de Cristina Fernández por desdolarizar la economía pueda llevar a los emisores a pesificar sus deudas. Están forzando la pesificación , advirtió a Bloomberg Boris Segura, estratega del banco Nomura para Latinoamérica.

Desde su reelección hace un año, Fernández ha restringido la mayoría de las compras de dólares, y ha obligado a la repatriación de las inversiones e ingresos.

El uso de pesos para pagar deuda es un preocupante desarrollo , aseguró la analista de Credit Suisse, Caey Reckman, en un reporte a sus clientes. No está claro que el gobierno haya tomado en cuenta las implicancias que esto tendrá en los mercados .

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica