Los diagnósticos sobre el desempeño económico de México suelen ser los mismos entre organismos internacionales, corredurías y el sector público. El diablo está en el detalle de sus expectativas.

El año arranca con una previsión oficial de crecimiento fijada por la Secretaría de Hacienda, en un rango de 2 a 3 por ciento. Sigue lejos de la media estimada por el sector privado que, según FocusEconomics, es de 2 por ciento.

Pero se ha mesurado respecto de los altos vuelos que previó el Gobierno todavía en enero del año pasado, cuando suponían que habría elementos para alcanzar una expansión hasta de 3.6 % al cierre de este año.

Claro, el contexto de hoy justifica esta mesura. La aproximación de una administración de Estados Unidos (EU) menos amigable al comercio; un directo enfrentamiento del nuevo presidente de aquel país hacia México, que ha mantenido al peso como el líder de la volatilidad y depreciación emergente, según datos de Bloomberg; y la persistente holgura en la brecha del Producto Interno Bruto (PIB), que completó nueve trimestres en terreno negativo, como lo ha evidenciado el Banco de México; han tenido que ser reconocidas en el diagnóstico oficial.

De acuerdo con Ricardo Aceves, economista sénior para México en FocusEconomics tras revisar los análisis recabados entre los 33 grupos de análisis que le permiten estimar un promedio de expectativas para el PIB, hay diversos escenarios sobre el impacto que tendrá en México la política comercial e industrial del nuevo presidente electo de EU.

En el peor escenario que supone un severo proteccionismo por parte de Trump, el impacto económico será contundente en México y su PIB, lo que incluye una recesión en algún punto de los próximos dos años , es decir, el 2017 y el 2018.

Sin TLCAN, recesión inminente

Este reconocimiento del peor escenario, fue puesto en palabras claras y directas por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el pasado 17 de diciembre. Tiene que ver con la eventualidad de que avance la eliminación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), como ha sido planteado por el presidente electo de Estados Unidos a partir de su discursos de campaña y durante los debates con Hillary Clinton.

En este escenario, según la misma Cepal, México podría sufrir una recesión hasta de 2.7 por ciento.

No obstante, matizó la secretaria ejecutiva de la Comisión: Un escenario de revisión o eliminación en su caso del Acuerdo, tomaría tiempo en caso de presentarse .

Tiempo que según el análisis de Bank of America Merrill Lynch , tomaría de cuatro a cinco años, que es el lapso que llevó la discusión para dar vida al propio TLCAN y el que también tuvo la discusión para echar a andar el casi extinto Acuerdo para la Alianza Transpacífico.

Como esa previsión de ajuste o eliminación del TLCAN tardará un tiempo, la Comisión no lo consigna en sus expectativas para el 2017.

Los cambios justificados

La Secretaría de Hacienda ha sido criticada por fijar expectativas optimistas pese al deterioro de las previsiones mundiales. Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, justificó las revisiones constantes de sus pronósticos como una consecuencia de la incertidumbre mundial que ha dejado la crisis del 2008.

Hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace revisiones periódicas desde entonces, argumentó en una conferencia el banquero central.

Lo que queda expuesto este inicio de año es que el optimismo de las expectativas quedó rebasado.

Ciertamente, reconoció un funcionario del FMI, los organismos públicos suelen ser más optimistas para emitir señales que favorezcan al sentimiento positivo de los inversionistas y consumidores. El problema ha sido encontrar el punto medio.

Hacienda, del optimismo ?a la responsabilidad

El pasado diciembre, José Antonio Meade, titular de las finanzas nacionales, argumentó que la dependencia sólo hace pronósticos para planear el Paquete Económico que habrá de regir el siguiente año.

Ahí reflejamos lo que los analistas piensan y eso le ayuda al Congreso a planear el Paquete Económico; esos son realmente los únicos momentos en los que la SHCP participa y hace públicos cuáles son sus pronósticos .

Cuando se ajustan los rangos de crecimiento, reconocemos los riesgos al alza o a la baja , argumentó.

Pero no basta con los ajustes institucionalizados por Hacienda desde el 2014, al fijar rangos estimados de crecimiento y revisiones periódicas tras conocerse el dato oficial del PIB que divulga el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Para Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays para México, sus expectativas positivas tienen base en las estimaciones de ingresos y presupuesto público. Si el supuesto es alto, el margen de error genera menos ingresos y tienen menor margen de maniobra para cubrir requerimientos.

Siempre hemos estado con la expectativa de que terminemos ya de darle la vuelta a lo que ha sido un periodo muy prologado de bajo crecimiento en el mundo, y sistemáticamente nos llevamos sorpresas a la baja , argumentó ante El Economista el secretario Meade.