Uno de los capítulos del articulado de la reforma tributaria en Colombia está enfocado en el IVA, con el que el Gobierno buscaría lograr un recaudo de $10.5 billones (2,871 millones de dólares). Una de las grandes preocupaciones frente a este tema ha sido que, en medio de la crisis desatada por la pandemia, es importante que no se afecte la capacidad adquisitiva de los hogares colombianos. Sin embargo, tal como lo había anunciado el presidente Iván Duque, con esta reforma no se gravarán alimentos básicos de la canasta familiar.

De ser aprobado el articulado, los bienes que hoy están en la categoría de exentos pasarán a ser excluidos, lo que significa que no estarán gravados con IVA. Algunos de ellos son la leche, los huevos de gallina, el queso, la carne de res y de cerdo, el pescado y la nata.

Otros bienes que hacen parte del listado de excluidos dentro del estatuto tributario son: tomate, zanahoria, papa, cebolla, arroz, caña de azúcar.

Mientras que algunos servicios excluidos del impuesto son: servicios médicos, odontológicos, hospitalarios, clínicos y de laboratorio; planes obligatorios de salud del Sistema de Seguridad Social en Salud; planes de medicina prepagada y complementarios; servicios de educación preescolar, primaria, media e intermedia, superior y especial o no formal; el transporte público, entre otros.

Cabe mencionar que en el articulado los servicios públicos de energía, gas y acueducto y alcantarillado para los usuarios de estratos 1, 2 y 3 también quedarían excluidos de este impuesto. Adicionalmente, a partir del primero de enero de 2022 se empezaría a pagar IVA de 19% por lo servicios postales y de mensajería.