En medio de la tempestad que ha generado el coronavirus, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) deberá presentar a más tardar el 1 de abril, los Precriterios Generales de Política Económica 2021, en los cuales se prevé un panorama más pesimista de lo que se vivió en la crisis financiera del 2008-2009, coincidieron expertos.

Luis Foncerrada, jefe de American Chamber de México, comentó que, ante la paralización económica de Estados Unidos y de México, las proyecciones del Producto Interno Bruto (PIB) para este año serán negativas, pero si se tiene un buen manejo de la política fiscal y de deuda, el 2021 podría ser más alentador.

“Todo dependerá de qué tan rápido se aplane la curva del coronavirus y de qué tanto sea el apoyo fiscal a las familias y a las empresas. En un escenario optimista, si se aplana la curva del coronavirus y los estímulos son suficientes, la economía caería en el 2020 entre 4 y 7%, pero si no se aplana esta curva y los estímulos no son suficientes, el PIB caería entre 6 y 12 por ciento”.

Es decir, el panorama económico sería peor de lo que se observó en la crisis financiera, cuando la economía cayó 4.7%, en términos reales, en el 2009. Foncerrada explicó que, pese a esta caída, la recuperación fue rápida; en el 2010 el PIB presentó un crecimiento de 5.1 por ciento.

“Esto se debió a que, a partir del 2009, se incurrió en déficits primarios, es decir, endeudamiento (...) Sin duda fue un factor fundamental para la pronta recuperación de la economía y creo que el gobierno actual debería hacer lo mismo”.

Gabriel Farfán, consultor en finanzas públicas y director de Comunidad Mexicana de Gestión Pública, consideró que el margen de maniobra que se tenía en el 2008-2009 era muy diferente al que hoy se tiene en las finanzas públicas.

“En el 2008-2009, el endeudamiento representaba alrededor de 36% del PIB; hoy es de 45 por ciento. Entonces, el margen de maniobra es radicalmente distinto. Además, en la crisis, los precios del petróleo, si bien hubo bajas, se mantuvieron en niveles entre 80 y 90 dólares el barril, lo que generó que al gobierno le sobraran recursos”.

Plantear panorama realista

Farfán consideró que el panorama económico que proyecte Hacienda del 2020 y del 2021 debe ser totalmente realista, pues de ello dependerán los ingresos con los que dispondrá el gobierno.

“Si el PIB decrece, le pega de manera directa a tus ingresos tributarios. En el 2019, la economía decreció 0.1% y ello se vio reflejado en las caídas de recaudación del IVA e ISR, por lo que, si se considera el consenso del mercado de lo que se espera del PIB en el 2020, es probable que los ingresos tributarios sean menores”.

Luis Gonzalí, vicepresidente y senior manager de Portafolio de Franklin Templeton, espera que Hacienda mantenga cierto optimismo como se observó en los Criterios Generales de Política Económica 2020, en los que se estimó un PIB promedio de 2% y una producción de petróleo de 1.9 millones de barriles diarios.

“De entrada hay que revisar esas variables a la baja y ver de dónde se obtendrán más recursos, porque el FEIP no será suficiente”.

Para que la economía pueda librar la batalla del coronavirus y tenga un panorama más alentador en el 2021, es necesario discutir una reforma fiscal, con la que se puedan recuperar los superávits primarios, concluyó Foncerrada.

En el límite

De acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, la SHCP deberá entregar al Congreso los Precriterios Generales de Política Económica 2021 a más tardar el 1 de abril. Deben contener:

• Los principales objetivos para la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos.

• Escenarios sobre las principales variables macroeconómicas para el siguiente año: crecimiento, inflación, tasa de interés y precio del petróleo.

• Escenarios sobre el monto total del Presupuesto y su déficit o superávit.

• Programas prioritarios y sus montos.

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