Tras el segundo rescate de Grecia, la tormenta en la deuda pública europea se ha calmado. Pero ahora el mercado parece buscar su siguiente víctima entre los países rescatados. Y sólo hay otros dos: Portugal e Irlanda. La recuperación de este último avanza con paso firme y su deuda actúa en consecuencia.

La situación de Portugal es muy distinta. El mercado lo considera el eslabón más débil de la cadena, después de Grecia, y así lo revela su mercado de bonos. A finales de enero, la rentabilidad de su deuda a 10 años rozó 18%, máximo desde la llegada del euro. En las últimas semanas se ha relajado hasta el entorno de 13%, pero las alarmas continúan encendidas.

En medio de la crisis de deuda de los países periféricos y una vez que Irlanda hace bien las cosas y España realiza sus deberes, hay que prestar atención a Portugal, y en este país hay numerosas empresas españolas , explica Gerard Vaqué, responsable de Renta Fija del Centro de Inversiones de Deutsche Bank.

Más de 1,400 empresas españolas de todos los sectores tienen inversiones estables en Portugal y, por tanto, motivos para estar preocupados. Sin embargo, los expertos creen que la situación de Grecia no es tan alarmante como la de Portugal. Totalmente razonable que haya un segundo paquete de rescate , explica Natalia Aguirre, directora de Análisis de Renta 4, que añade: En cambio, no debería haber una reestructuración de la deuda como la de Grecia .

El hecho de que en el país vecino estén cogiendo el toro por los cuernos ayuda a que haya importantes diferencias con la crisis griega, tal y como explican los analistas. Aun así, las empresas españolas no pierden de vista la situación de Portugal.