El gobierno portugués anunció un aumento generalizado de los impuestos en el 2013 dentro de un nuevo plan de reformas y recortes que sustituye al que tuvo que abandonar frente al descontento popular y de los sindicatos, que convocaron una huelga general para el 14 de noviembre.

El gobierno aumentará el Impuesto Sobre la Renta con una tasa extraordinaria de 4% indicó el ministro de Finanzas, Vitor Gaspar, en una conferencia de prensa.

La tasa impositiva media pasará de 9.8% en el 2012 a 13.2% en el 2013, añadió el Ministro, sin especificar cuánto recaudaría el gobierno con esta medida.

El ajuste está siendo más difícil de lo previsto , explicó el Ministro en referencia al aumento de las previsiones de desempleo para el año que viene, que podrían alcanzar 16.4% frente a 16% previsto inicialmente.

Las nuevas medidas forman parte del presupuesto para el 2013, que será presentado el 15 de octubre ante el Parlamento, e incluirán aumentos de impuestos sobre los ingresos del sector privado y también sobre los ingresos del capital y del patrimonio.

El primer ministro, Passos Coelho, tuvo que renunciar a un plan anterior de recortes que consistía en compensar la reducción de cargas sociales para los empresarios con un aumento de cotizaciones sociales de los asalariados, un proyecto que desató las protestas de miles de personas que se manifestaron el 15 de septiembre en Lisboa y otras 30 ciudades del país.

Las nuevas medidas exigidas por la Troika de acreedores de Portugal (Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) son la condición para que el país reciba un nuevo paquete de ayuda de 4,300 millones de euros, que forma parte de un plan de rescate de 78,000 millones de euros acordados en mayo del 2011.

El gobierno logró, además, superar un test en los mercados y cerró con éxito un intercambio de obligaciones que le permitió aplazar hasta el 2015 el rembolso de cerca de un tercio de los 10,000 millones de euros de títulos que vencían en septiembre del 2013.

Esta operación marca el regreso de Portugal a los mercados de la deuda pública , dijo el Ministro de Finanzas.

Frente a la confianza de los mercados, el gobierno se enfrenta cada vez más a la desconfianza de la población que, hasta ahora, parecía aceptar las duras medidas de ajuste en un país que prevé una desaceleración de su economía de 3% este año y que tiene cerca de 16% de la población activa en paro.