Bank of America Securities (BofA Securities) anticipa que la economía mexicana registrará un crecimiento de 1.5% este año, una tasa que está lejos del 2.5% estimado por ellos mismos todavía al cierre del año pasado.

“Los datos de la actividad económica en el último trimestre del año han sido decepcionantes y no se pueden dejar de ver en el contexto de una contracción que ya venía desde julio”, observó el economista en jefe para México y Canadá, Carlos Capistrán.

En conferencia en línea, para presentar sus perspectivas económicas, precisó que este bajo crecimiento se presenta pese al fuerte impulso que sí ha otorgado el desempeño de Estados Unidos vía comercio y remesas.

“Creemos que una combinación de políticas públicas conservadoras, alta incertidumbre por los cambios constantes en las reglas de inversión, expectativas de bajo crecimiento y el efecto del Covid-19 en la actividad económica están detrás de la dinámica de bajo crecimiento”, refirió.

De acuerdo con el estratega, a los inversionistas les desalienta no tener certidumbre sobre las reglas para operar en el país. Si persisten los cambios regulatorios que han caracterizado a la transformación que conduce el gobierno actual, seguirán sin percibir condiciones para planear inversiones y detonar crecimiento.

El estratega estimó que ante la presión inflacionaria y los incrementos en la tasa que conducirá la Reserva Federal este año, el Banco de México podría impulsar 4 alzas más en la tasa, dos de 50 puntos cada una en las reuniones de febrero y marzo, y dos más de un cuarto de punto en el segundo semestre. De acertar, la tasa de fondeo promediaría en 7% al cierre del año.

Sin embargo matizó que aún falta conocer a la nueva gobernadora Victoria Rodríguez Ceja, sus preocupaciones y el tono de su voto, lo que podría modificar sus previsiones sobre la tasa.

Este contexto de alzas de tasas tampoco favorece un aumento en la inversión privada, matizó.

Y viene más desinversión

El contexto mundial seguirá también reflejándose en México. En el contexto financiero, advierte que en BofA esperan cuatro alzas de tasas en Estados Unidos, lo que motivará liquidaciones de bonos en mercados emergentes.

De manera que podría continuar la desinversión de títulos mexicanos también 2022, reconoció.

Reconoció que en 2020 y 2021 se presentaron salidas de capital de todos los emergentes, pero da la impresión que México fue particularmente impactado por esta liquidación, probablemente por factores domésticos.

Capistrán matizó que podría ser que los inversionistas se adelantaron al alza de la Fed y al ajuste de portafolios, y que se matice la liquidación de bonos mexicanos.