México envió una señal al mundo acerca de su apertura a la Inversión Extranjera Directa, al continuar con habilidad la negociación del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá y mostrando un trabajo conjunto con el Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación Patronal de la República Mexicana para impulsar el Plan Nacional de Infraestructura, concuerdan estrategas de BNP Paribas y de la consultoría Ducker Frontier.

Pero aún con esta señal recibida, descartan cambiar sus expectativas de crecimiento para este año, que se mantienen entre las más bajas del mercado: 0.6% en el caso de BNP Paribas, y 0.4% por parte de Ducker Frontier.

Admiten que la ratificación del acuerdo comercial en el Congreso de Estados Unidos sí disminuyó la incertidumbre que generó el año pasado una parte de la caída de inversiones, un factor que sí fue determinante en el estancamiento del PIB.

Pero se requieren políticas públicas internas contundentes y un mejor ambiente para los negocios antes de cambiar las expectativas, coincidieron.

Desde Nueva York, el economista en jefe para México y Colombia de BNP Paribas, Joel Virgen, destaca que la parte de las políticas públicas internas es mucho más incierta y menos predecible “por algunos mensajes confusos o mixtos por parte de integrantes del gobierno de los altos niveles”.

Anticipamos una recuperación moderada de la inversión que ya estaba prevista en la expectativa del PIB para este año, con la que tenemos ya varios meses, refirió.

Abruptos cambios de reglas, presentes

Por su parte, Alejandro Valerio, Estratega y consultor en Ducker Frontier, explica desde Washington que los inversionistas no residentes no están ajenos a las decisiones internas del gobierno, ni a los abruptos cambios en las reglas del juego que caracterizaron al gobierno de México desde que se canceló la construcción del que sería el nuevo aeropuerto internacional.

Al ver la caída de inversión tan fuerte del año pasado, queda claro que nadie quiere poner dinero donde no hay crecimiento, y menos si no está claro cuál será el nuevo ambiente para los negocios, refirió.

De acuerdo con él, los inversionistas reaccionan cuando les quieren cambiar las reglas del juego y toma el ejemplo de la decisión de cerrar la construcción del que sería el aeropuerto internacional de México a partir de una consulta popular donde no se respetó el Estado de derecho.

Consumo, aliciente para economía

Observa que el moderado desempeño que estima para la economía en este año tendría su origen en un consumo alentado por el flujo de remesas, por efecto de los subsidios sociales, la recuperación real del salario y el alza nominal también del salario mínimo.

Dice que para el año entrante, podría venir un repunte mayor al desarrollarse proyectos de inversión incluidos en el Plan de infraestructura, pues los procesos de adjudicación toman entre cinco o seis meses, de ahí que esperemos que los proyectos producto de la infraestructura empezarán en el 2021 y en ese año veremos un impacto más directo para la economía.

Por su parte, el estratega de BNP Paribas anticipa que el consumo público, y una ligera recuperación de la inversión de capital a partir de la parte baja de comparación, podría ayudar a mejorar el gasto e inversión pública. No obstante, dice que no hay elementos para alcanzar un crecimiento mayor a 0.6% para este año.

El consenso del mercado para el PIB del 2020, según el levantamiento de FocusEconomics, es de un crecimiento de 1% para la economía mexicana, una tasa promedio que ha venido recortándose en una décima mensual desde 1.5% registrado en agosto, y que es claramente inferior a 1.2% promediado en diciembre.

Las expectativas de los dos estrategas consultados están muy por debajo de la tasa promedio esperada para este año.

Esta misma semana, el Fondo Monetario Internacional recortó en 3 décimas de punto su expectativa de crecimiento para México, para este año y para el próximo, argumentando “una continua debilidad de la inversión”.

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