Durante el primer mes del 2021 se registró un avance moderado de 1.0% en el nivel de consumo privado ejercido por las familias mexicanas en relación con lo registrado el mes previo. 

Esta cifra continúa la tendencia de recuperación después de la caída inédita presentada durante los primeros meses con la pandemia, pese a la reactivación económica y la recuperación de empleos los avances siguen siendo moderados y se encuentran por debajo de los niveles prepandémicos. 

De acuerdo con cifras desestacionalizadas del Inegi, en su comparación anual el Indicador Mensual de Consumo Privado en el Mercado Interno todavía se encuentra en terreno negativo con una contracción de 5.7 por ciento. 

Estas cifras muestran que las presiones ejercidas por la crisis económica y laboral aunadas a la tendencia acelerada de la inflación que inició con este 2021 todavía impactan en el nivel de compras de los hogares en el país. 

En el desglose por tipo de bienes y servicios consumidos; en México continúan destacando los que son importados. Durante enero del 2021 el indicador de consumo de bienes producidos en el extranjero se ubicó en 133 puntos del umbral base de 100 puntos, por su parte el nivel de consumo de bienes y servicios producidos en territorio nacional se ubicó en 107 puntos. 

Adicionalmente las mercancías provenientes del extranjero han mostrado una mejor recuperación en términos de consumo al interior del país, con recuperaciones mensuales de hasta doble dígito en los últimos meses del 2020 y en el primero del 2021, en contraparte los avances del consumo de mercancías nacionales han sido significativamente más modestos.

Los analistas e instituciones continúan optimistas sobre la recuperación económica y el rebote en el PIB de México, pese a ello se alerta por presiones inflacionarias ante la tendencia de aceleración que mostró la tasa de inflación interanual en los primeros meses del año; a la primera quincena de marzo se ubicó en 4.1% incluso saliendo del objetivo establecido por el Banco de México (3% +/- un punto porcentual), este factor podría presionar negativamente el consumo ejercido por las familias mexicanas. Adicionalmente la confianza de los consumidores también continúa avanzando con moderaciones.