Las catástrofes naturales, como inundaciones y tormentas, cobraron más de 20,000 vidas y provocaron daños por cerca de 125,000 millones de dólares en todo el mundo en el 2013, cifra mucho menor que el promedio de la última década, indicó la reaseguradora Munich Re.

La mayor reaseguradora del mundo afirmó que el supertifón Haiyan, que golpeó a las Filipinas, a China y a Vietnam en noviembre, probablemente fue la tormenta tropical más fuerte que jamás haya tocado tierra y el evento natural más mortífero del año pasado.

La tormenta acabó con la vida de más de 6,000 personas y remarcó la necesidad de que exista una mejor planificación para proteger a la gente en los países emergentes, afirmó Munich Re en su revisión anual de catástrofes naturales.

En contraste, la planificación y preparación ayudaron a limitar el impacto de tormentas de invierno en Europa a fines del año pasado.

Las pérdidas permanecieron comparativamente bajas , comentó Torsten Jeworrek, miembro del directorio de Munich Re a cargo de los reaseguros.

Las inundaciones en Europa central en mayo y junio encabezaron la lista de daños económicos globales en el 2013, con 15,000 millones de dólares en pérdidas, y las aseguradoras pagaron 3,000 millones de dólares.

El evento más costoso para las aseguradoras el año pasado fue una serie de tormentas de granizo que afectaron al sur de Alemania en julio y provocaron daños a cientos de miles de automóviles y edificios, con desembolsos de 3,700 millones de dólares por concepto de seguros.

Tanto los daños económicos globales por 125,000 millones de dólares provocados por catástrofes naturales el año pasado como los 31,000 millones de dólares desembolsados por las aseguradoras fueron menores que el promedio de los últimos 10 años de 184,000 millones de dólares y 56,000 millones de dólares, respectivamente, indicó Munich Re.

El número de muertos en todo el mundo también fue menor que los 106,000 anuales registrados en promedio en los últimos 10 años.

La industria de seguros se benefició por el más bajo número de huracanes en el Atlántico Norte desde 1982, pues ni una sola tormenta con fuerza de huracán continental llegó a Estados Unidos en el 2013.

Munich Re afirmó que el número de tormentas menor que el promedio se debió a efectos a corto plazo impredecibles y que las expectativas de una mayor actividad de huracanes en el futuro permanecen sin cambios.

La firma indicó en forma separada que el frío polar que afecta actualmente a Estados Unidos, que ha forzado al cierre de locales comerciales y escuelas y a la cancelación de miles de vuelos, tenía el potencial de provocar miles de millones de dólares en daños, pero que es demasiado pronto para hacer estimaciones.