El paquete de ayuda de 900,000 millones de dólares, acordado el domingo en el Congreso estadounidense, para estimular a una economía golpeada por la pandemia, superó ayer 21 de diciembre, el primer obstáculo de procedimiento en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

La Cámara aprobó, por 227 votos contra 180, una medida que permite que se lleve a cabo el debate sobre el proyecto de ley, un paso necesario antes de las votaciones sobre el contenido del paquete.

El proyecto de ley, que cuenta con el apoyo de la Casa Blanca, incluye pagos de 600 dólares para la mayoría de los estadounidenses, así como abonos adicionales para personas que se quedaron sin empleo durante la pandemia, justo cuando una ronda mayor de beneficios expira este sábado.

El proyecto, que también permitirá un gasto de 1.4 billones de dólares que financiará la actividad del Gobierno estadounidense hasta septiembre de 2021, seguramente será la última gran ley del actual Congreso antes de la renovación del 3 de enero.

El paquete de estímulo, la primera ayuda aprobada por el Congreso desde los primeros meses del año, llega en un momento en que la pandemia se acelera en Estados Unidos, infectando a más de 214,000 personas al día y ralentizando la recuperación económica. Más de 317,000 estadounidenses han muerto hasta la fecha.

La legislación también amplía un programa de préstamos para pequeñas empresas en aproximadamente 284,000 millones de dólares y dirige el dinero a escuelas, aerolíneas y distribución de vacunas, entre otros.

El programa de préstamos y subvenciones para pequeñas empresas excluirá de la elegibilidad a las empresas que cotizan en bolsa.

Los gobiernos estatales y locales, que afrontan problemas para pagar la distribución de las vacunas contra el Covid-19, recibirán 8,750 millones de dólares, de los cuales 300 millones se destinarán a vacunaciones en poblaciones minoritarias y de alto riesgo.

Asimismo, más de 22,000 millones de dólares se dedicarán a pruebas ampliadas, rastreo de contactos y otras actividades para controlar el coronavirus, con casi 20,000 millones en fondos para ayudar en la fabricación y adquisición de vacunas y terapias y suministros relacionados.

Para quienes tienen problemas para pagar el alquiler, se extenderá una moratoria sobre los desalojos hasta enero y se pondrán 25,000 millones de dólares a disposición de las familias con dificultades.

El pacto, ultimado en una inusual sesión de fin de semana en el Congreso, omite el deseo de los republicanos de un escudo de responsabilidad que proteja a los negocios de demandas relacionadas con el coronavirus y la solicitud demócrata de más financiamiento para gobiernos estatales y locales con problemas de caja.

Por su parte, el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, instó al Congreso a considerar más estímulos para que los convierta en Ley cuando asuma el cargo.

El paquete aún tiene que ser aprobado en el Senado, hasta el cierre de esta edición aún no se votaba en la Cámara Alta, pero había el compromiso del líder de los senadores para aprobarla.