El Banco Mundial advierte que el motor de la actividad económica de México se mantendrá encendido en las exportaciones hacia Estados Unidos y supeditado a la recuperación de aquél país.

Pero al ser México uno de los 10 mercados emergentes con los niveles más altos de muerte per cápita por Covid-19, los principales factores de riesgo para la recuperación económica están en la persistencia de la pandemia y la logística de vacunación, acotaron.

Al presentar sus Perspectivas Económicas Mundiales, economistas del organismo advirtieron que en el peor de los escenarios, “con casos de contagio persistentemente altos y una lenta logística de vacunación (…) el crecimiento de la economía será cercano a 1.6 por ciento. Ese sería el caso para México y para todas las economías emergentes (…) excepto para China”.

Pese al riesgo y la advertencia del caso negativo, su escenario base es que la economía mexicana conseguirá este año un rebote estadístico del Producto Interno Bruto (PIB) de 3.7 por ciento. Avance impulsado principalmente por el impacto positivo que tendrá en decisiones de inversión el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).

Esta expectativa es similar a la que dieron los mismos economistas del BM en sus Reuniones Anuales de Otoño, en octubre.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima que la economía crecerá 4.6% este año, uno de los pronósticos más optimistas. En octubre el Fondo Monetario Internacional mejoró su pronóstico para el país a 3.5% desde 3.2 por ciento.

Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), anticipa una recuperación de 3.8% para el 2021, una estimación envuelta en al menos tres factores de riesgo: la eficacia de las vacunas contra el coronavirus, su llegada y distribución en el país y la capacidad de las políticas económicas para apuntalar la recuperación. Con esta estimación, la Cepal queda con el pronóstico de crecimiento para México, menos pesimista entre los organismos internacionales.

En tanto la OCDE estima que el PIB de México crecerá 3.6%, impulsado por las exportaciones de la industria manufacturera, pero advirtió que el futuro es incierto y que las cifras pueden cambiar y depende de las medidas que se tomen para contener los contagios y el impacto que tendrán nuevamente en la actividad productiva.

El IMEF también se sumó a las modificaciones y pasó de 3.10 a 3.50% la previsión del PIB para este año, aunque acotó que siguen viendo una recuperación muy frágil, sujeta a una serie de riesgos. Señalan como los más relevantes a la debilidad estructural de las finanzas públicas, conforme el crecimiento económico demore e impacte a la recaudación.

Velocidad de contagio profundizó desplome

Al interior del documento del BM ajustaron su estimación sobre la caída del PIB mexicano en el 2020 para dejarla en 9 por ciento. Un desplome histórico que sin embargo es menos profundo a -10% que previeron en sus Reuniones Anuales de Otoño.

En el documento refirieron que las economías que sufrieron las contracciones más profundas en el planeta durante el año del Covid-19, se dividen en tres grupos: las que tenían una fuerte dependencia de los servicios y el turismo, caso Cabo Verde (-11%), Maldivas (-21.5%), Montenegro (-14.9%), el Caribe y Seychelles (-15.9%);  las que experimentaron grandes brotes internos, donde están Argentina (-10.6%), India (-9.5%), México (-9%) y Perú (-12%) y las que enfrentaron fuertes caídas en las exportaciones de productos industriales ante la caída de la demanda externa, caso que retratan Ecuador (-9.5%) y Omán (-9.4%).

En el reporte destacan que México es uno de los cinco mercados emergentes con los niveles más altos de muerte per cápita por Covid-19, lo que genera una presión adicional sobre la recuperación económica.

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