El Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz fue el invitado en la última edición de la primera temporada del podcast Norte Económico de Banorte. Ahí, destacó que es muy probable que, derivado de la crisis mundial, varios países tengan crisis de endeudamiento.

En este sentido, consideró importante que no sólo se pause la cobranza de deuda, que es lo que el G-20 pidió, sino una reestructuración rápida y fuerte de las deudas de los países que no puedan pagar.

“Si eso no sucede, la magnitud del sufrimiento será enorme y la recuperación mundial será más lenta”, consideró.

Stiglitz resaltó que no se verá una fuerte recuperación mundial, hasta que se vea una recuperación en la mayoría de los países del mundo.

Señaló que esta situación es distinta a la del 2008, porque ese año China jugó un papel muy importante en la recuperación al tener tasas de crecimiento de entre 10 y 12% y ayudó al mundo a salir de la recesión.

Destacó que aunque el gigante asiático hoy sigue con crecimientos, estos son bajos y en esta ocasión no será el motor de la recuperación. “Necesitamos un motor mundial para la recuperación”.

Stiglitz mencionó que por ello ha sido un firme defensor de lo que ha pedido el Fondo Monetario Internacional, que son Derechos Especiales de Giro (DEG), lo que ayudaría a expandir el espacio fiscal en mercados emergentes y países en vías de desarrollo.

Respecto a las opciones que tienen países como México, señaló que se tiene que utilizar todo el espacio fiscal con que se cuenta; además, dijo, se tiene que pensar más detenidamente sobre cómo se está gastando el dinero.

“Tiene que haber flexibilidad, redirección, para asegurarse de que el dinero vaya donde se necesite específicamente durante la pandemia. Y eso quiere decir, primero la salud. No se puede controlar el panorama económico tras la pandemia hasta que podamos controlar la pandemia”, expuso.

Puntualizó también que muchos países tienen otras herramientas a su disposición, tal es el caso de los bancos de desarrollo, que pueden expandir los préstamos.

“Muchos países tienen bancos de desarrollo. Estos bancos pueden expandir los préstamos, sobre todo los préstamos que tengan que ver con las prioridades que acabo de mencionar, sin las consecuencias presupuestarias negativas, dentro de las limitaciones fiscales. Y por eso muchos países han establecido estas instituciones de desarrollo, bancos de desarrollo, para otorgarles un tanto más de flexibilidad en gastos”, enfatizó.

Stiglitz habló sobre su propuesta de construir un nuevo contrato social que permita a todas las personas tener una vida decente. En este sentido, destacó que un componente clave es cerrar la brecha del conocimiento no solo para las élites, sino para toda la sociedad, por medio de un acceso universal a educación de alta calidad. En su opinión, esta es la diferencia más importante entre los países desarrollados y en vías de desarrollo.