Durante el primer trimestre del 2016, el costo financiero de la deuda colocada en los mercados internacionales alcanzó 5,583 millones de dólares, el mayor monto pagado por el país en un periodo similar desde 1995, año desde que se tiene registro, ello de acuerdo con el informe del Banco de México sobre la balanza de pagos al primer trimestre del año.

Estacionalmente, el primer y tercer trimestres de cada año son periodos en los que el pago por los servicios de la deuda son más bajos que en los trimestres que terminan en septiembre y diciembre, situación que llama la atención sobre la cifra récord para un primer trimestre en este 2016. El mayor monto registrado en el historial de la balanza de pagos fue en junio del 2014, con 7,816 millones de dólares.

En esencia, esta dinámica refleja el costo del elevado endeudamiento del país en los últimos años, cuyos sectores privado y público recurrieron a la deuda foránea dados los niveles históricamente bajos en las tasas de interés, así como por la estabilidad de las mismas a nivel mundial; sin embargo, este financiamiento sólo ayudó parcialmente y a corto plazo en el crecimiento económico del país, ya que sus principales variables económicas se encuentran en niveles bajos, explicó José Luis de la Cruz Gallegos, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC ).

Si la economía mexicana no crece, advirtió, este pago necesitará de recursos que el país no posee, por lo que existiría una restricción que reduciría la inversión futura y el consumo; además, el endeudamiento no elevó la capacidad productiva de México.

Esta transferencia de recursos reflejó un crecimiento anual de 6.6%, tras una caída de 0.5% en el trimestre previo; de hecho, sólo se han registrado dos disminuciones en el pago de intereses después de la reciente recesión, la antes citada y la mostrada en el segundo tercio del 2015, que fue de 2.0 por ciento.

Del monto de 5,583.0 millones de dólares, 2,425.1 millones de dólares fueron pagos del sector público y 3,157.9 millones de dólares del privado, con crecimientos respecto del año anterior de 13.7 y 1.7%, respectivamente.

Sobresale el pago de intereses por parte del sector privado, que dibuja una clara tendencia de alza desde el 2010, cuando registró en el primer trimestre un pago de 1,377 millones de dólares; es decir, en seis años, los emisores corporativos nacionales han duplicado el monto de sus recursos asignado al pago de réditos por las deudas contraídas.

En este sentido, el director del IDIC indicó que la pendiente positiva del costo financiero de la deuda por parte del sector privado se deriva de que éste encontró accesibilidad en el financiamiento externo por las tasas de interés bajas y de que el sistema bancario mexicano entrega poco crédito productivo, a lo que se añade la inestabilidad cambiaria que vive el país desde la segunda mitad del 2014.

Es importante recordar, dijo, que el alza de la tasa de referencia por parte del Banco de México y la depreciación del peso encrudecen los problemas de financiamiento de las empresas.

En cuanto al sector público, entre enero y marzo del 2010, éste pagó un monto de 1,600 millones de dólares, 1.5 veces menos que en el mismo periodo del 2016. El crecimiento anual de este sector (13.7%) es el más alto en tres años. Esta dinámica se observa por cómo se integran las colocaciones en los mercados internacionales: al primer trimestre del año en curso 39.6% del gobierno federal y 60.4% de Petróleos Mexicanos, que presenta una delicada situación financiera por una fuerte caída de sus ingresos, menor producción y bajos niveles bajos en las cotizaciones del crudo.

En los últimos tres años, el sector público incurrió en la emisión de deuda para financiar los déficits y el gasto público, lo cual generó presiones, que se exteriorizaron hace unos meses cuando Agustín Carstens, gobernador del Banxico, insistió en la necesidad de realizar ajustes al gasto público, principalmente a Pemex, concluyó Cruz Gallegos.