El crecimiento de los países está sustentado en lograr una mayor coordinación entre los bancos centrales y los gobiernos, consideró William Rhodes, autor del libro Banquero del Mundo.

Durante la presentación de su obra organizada por Editorial LID y El Economista en una reunión con el Consejo Editorial del diario, Rhodes consideró que México tiene un gran potencial para lograr el crecimiento. Esto se basa en que se han hecho las reformas estructurales adecuadas, pero también porque tiene el mejor banquero central: Agustín Carstens.

El reto de los bancos centrales está en comunicar más y mejor , consideró Rhodes, quien además sentenció que uno de los problemas que ha enfrentado la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos ha sido no tener una comunicación adecuada de sus políticas monetarias.

En marzo del 2007 en su columna del Financial Times, Rhodes alertó sobre los riesgos de la crisis en el mercado de las hipotecas subprime en Estados Unidos, que acabaría explotando en el 2008.

Fue precisamente la crisis del 2008 la que generó una mayor necesidad de comunicación entre los gobiernos y los bancos centrales, con el objetivo de armonizar las políticas de regulación monetaria y bancaria. En aquel entonces la crisis exigió de respuestas coordinadas por parte de la Fed y el Banco Central Europeo, seguido de China, que impidió la generación de una depresión global , destacó William Rhodes.

Durante el 2013, los principales bancos centrales tuvieron un movimiento en paralelo con la economía y generaron liquidez a través del esquema de mantener las tasas y asumir la responsabilidad del crecimiento a través de los estímulos.

MÉXICO EN ESCENA

En el caso de México, el también Vicepresidente Senior retirado de Citigroup destacó que México está nuevamente en los reflectores internacionales derivado de las reformas aprobadas y que ello se puede traducir en una mayor inversión.

El reto para traducir estas acciones en crecimiento radica en poder implementarlas de forma ágil, lograr con ello el avance de 4% estimado y concretar las inversiones dependerá de la implementación de las reformas , consideró.

Al analizar diversos jugadores mundiales, William Rhodes destacó que Japón tiene un nuevo optimismo en cuanto al estímulo fiscal que trae.

En tanto, otras naciones como India han generado un trabajo coordinado con su banco central para controlar la inflación, tiene un banco central excelente , acotó.

En América Latina, William Rhodes identificó que Argentina requiere reconocer el alto nivel de inflación que tiene y que en algunas estimaciones va de 30 a 60%, por lo cual hace imperante analizar una serie de reformas en materia de impuestos en ese país.

REGULACIÓN BANCARIA

En la perspectiva de William Rhodes, una de las grandes enseñanzas de la crisis del 2008 fue el conocimiento sobre el manejo del riesgo de crédito y lo que las instituciones hayan podido implementar al respecto.

Para mí la culpa más grande es de la banca y del sector financiero. Los reguladores vienen después , sentenció Rhodes al hablar sobre el episodio. Sin embargo, es precisamente la fragmentación del sistema de regulación bancaria lo que hace necesario el arbitraje en esta materia.

Un factor que debe resolverse es la incertidumbre que existe en el sector bancario por las medidas que tomen las autoridades regulatorias, consideró.

Las autoridades bancarias merecen crédito por el fortalecimiento de la supervisión bancaria, pero no han logrado establecer las condiciones de igualdad , refirió Rhodes. Es momento de que los bancos centrales tomen la iniciativa, pero la responsabilidad final debe recaer en los líderes del G-20; el no actuar agravaría las condiciones económicas .

QUIÉN ES WILLIAM RHODES

Es asesor especial de Citigroup. En el 2010 fundó William R. Rhodes Global Advisor, de la cual es Presidente y Director General. En el ámbito académico se desempeña como profesor en Brown University. Una de sus aportaciones fue la negociación de la deuda entre países en desarrollo y sus acreedores en la década de los 80. En el 2007 previó la crisis financiera de los subprime, que habría de gestarse un año después.