Para la Secretaría de Hacienda, el IETU ha presentado diversos beneficios para el sistema fiscal mexicano. La defensa del impuesto estrella que nació con la reforma hacendaria del 2007, titulada por los que menos tienen , se basará principalmente en que ha logrado fortalecer los ingresos tributarios.

Pero además que ha facilitado la fiscalización y el cumplimiento de las obligaciones de los contribuyentes, se hará énfasis en las ventajas dada su estructura.

Se destacará que la base mediante un esquema de efectivo, en contraste con lo devengado aplicable al ISR, ha permitido inhibir la utilización de planeaciones fiscales.

También se reconocerá que la recaudación se afectó, al igual que el resto de los gravámenes, por factores exógenos como la desaceleración en Estados Unidos. Además se recordará que la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo declaró constitucional, al rechazar los miles de amparos que se interpusieron en su contra.

En una primera evaluación que se hizo del IETU, la Secretaría de Hacienda ya había consignado el impacto de una menor actividad económica y aseguraba que el nuevo tributo de control que surgió en lugar del impuesto al activo no había generado presiones inflacionarias, porque no subsidia las exportaciones ni grava las importaciones.